Propuestas que se reiteran año tras año y alguna idea pintoresca

En las seis ediciones del proceso se han recopilado cientos de proposiciones

J. O.IRUN.

El portal digital de los presupuestos participativos, dentro de la web www.irun.org, recopila toda la información de las seis ediciones del proceso. Indagar entre las propuestas que se han recibido en estos años permite constatar varios hechos: el ámbito de la movilidad es uno de los que más participación genera, hay proposiciones que se reiteran edición tras edición y hay otras que, sin ningún ánimo de menosprecio, pueden calificarse de pintorescas. Por ejemplo, la recogida este mismo año que propone «restaurar el río Bidasoa a su paso desde Santiago hasta Moscú y poner gondoleros. Le daría mucha vida, sería una mini Venecia». Otro proyecto llamativo se planteó hace varias ediciones, cuando se propuso «poner el kiosco de la plaza del Ensanche a nivel de la acera» con el fin de hacerlo «más accesible y comercial».

Ha habido propuestas que se han reiterado en muchas ediciones: todos los años se registra, dentro del proceso juvenil, la petición de organizar un cotillón. La sugerencia ha sido descartada en todas las ocasiones argumentando que una actividad de este tipo debe organizarse desde la iniciativa privada.

Mucho sobre movilidad

La movilidad es uno de los ámbitos que más participación suscita, pero muchas propuestas son descartadas argumentando que plantearían cambios en las políticas que se están aplicando a nivel municipal. Por ejemplo, se ha propuesto en múltiples ediciones «abrir al tráfico el vial de San Juan a Larreaundi», pero la propuesta ha sido siempre descartada por «Política de Movilidad». Lo mismo se respondió a quien pidió «quitar la ridícula prohibición de circular a más de 30 kilómetros por hora por la carretera». No es de extrañar que, en una edición posterior de los presupuestos participativos, un ciudadano reclamase «que se admitan propuestas de movilidad». En este mismo ámbito, hay críticos con las peatonalizaciones, pero también entusiastas, como el que propuso hacer petonal toda la ciudad durante los fines de semana. Los semáforos también tienen algún detractor enardecido: una propuesta recibida hace un par de ediciones planteaba «la desaparición de todos los semáfotos de la ciudad». A la idea no le faltaba detalle: «el coste por el desmontado de los actuales semáforos se financiará con la venta de los mismos a ciudades menos progresistas que Irun».

Y otro gran clásico de los presupuestos participativos son las cubiertas: cubrir parques infantiles (o incluso cerrarlos del todo), crear espacios de reunión cubiertos, tapar zonas deportivas... No hay duda de que las cubiertas están de moda.