Un primer año que apunta a nuevo récord

La actuación del Coro Ametsa fue el elemento central del día de Santiago en el Albergue, que cumplió ayer su primer año. / F. DE LA HERA
La actuación del Coro Ametsa fue el elemento central del día de Santiago en el Albergue, que cumplió ayer su primer año. / F. DE LA HERA

Jakobi celebró ayer el aniversario de la puesta en marcha del albergue de peregrinos de El Pinar | El coro Ametsa ofreció un concierto en las instalaciones de la calle Lesaka, en las que cada día se completa el aforo de sesenta plazas

JOANA OCHOTECOIRUN.

El albergue de peregrinos de Irun, gestionado por la Asociación Jakobi, celebró ayer su primer cumpleaños. Un concierto del coro Ametsa fue el acto central del aniversario, que abrió sus puertas al público general: además de los habituales peregrinos y hospitaleros, las instalaciones de la calle Lesaka, en el antiguo parvulario de El Pinar, recibieron a un buen número de irundarras que disfrutaron del concierto que ofrecieron los cantores bajo la dirección de Fernando Etxepare.

El traslado que conmemoró ayer Jakobi ha supuesto «pasar de un albergue escaso a uno digno», explica Josin Galzakorta, presidente de la entidad. Hasta hace un año, las instalaciones en las que pernoctaban los peregrinos que llegaban a Irun estaban en dos pisos de la calle Lucas de Berroa, en Anzaran. «Teníamos dos duchas para cincuenta personas; ahora, siete para sesenta», explica Galzakorta. Las nuevas instalaciones han contribuido a «poner a Irun en el mapa» del Camino de Santiago.

Efectivamente, Irun ha reforzado su papel como parada en la ruta jacobea y, en muchos casos, punto de partida del conocido como Camino de la Costa. En 2004, cuando la Asociación Jakobi comenzó a atender a peregrinos en Irun, pernoctaron en el municipio un total de 500 personas. Ahora, se superan ampliamente los 7.000 al año, camino de los 8.000. En cada temporada, las instalaciones gestionadas por Jakobi, primero en los pisos de la calle Lucas de Berroa y ahora en el edificio del antiguo parvulario de El Pinar, han batido récords de afluencia.

Auge del Camino de la Costa

Hay varios factores que han influido en ese incremento: por una parte, el Camino del Interior está masificado, lo que ha llevado a muchos a optar por el de la Costa. La que parte de Irun es una ruta más dura que la del Interior, pero también muy atractiva. El recorrido ha ido popularizándose y se han habilitado nuevos albergues a lo largo del mismo. O se han reformado, como es el caso del de Irun: en su última temporada en los pisos de Lucas de Berroa, en 2017, Jakobi atendió a alrededor de 7.300 peregrinos. El año pasado, cuando se produjo el traslado a las nuevas instalaciones, se marcó el récord de 7.851 pernoctaciones entre marzo y octubre. Por Irun pasaron peregrinos de hasta 71 nacionalidades.

Ante este auge del Camino de la Costa, la Asociación Jakobi se afana en atender lo mejor posible a todos los que pasan por Irun en su ruta hacia Santiago. El nuevo albergue, con instalaciones amplias y capacidad para sesenta personas, facilita la tarea. Pero la sede jacobea de Irun está completando su aforo «todos los días»: de hecho, en las últimas semanas, «estamos teniendo que mandar a entre diez y quince personas a los conventos de Capuchinos y Carmelitas», explica el presidente de Jakobi.

Un año más, todo apunta a que en esta temporada se marcará un nuevo récord de pernoctaciones: ya en marzo durmieron en las instalaciones un total de 262 personas. En abril, mes que coincidió con la Semana Santa, fueron 1.039. En mayo, 1.302. A falta de conocer los datos de los meses de verano, todo apunta a que la cifra del año pasado volverá a superarse. «Y no sé yo si eso es bueno», apunta Josin Galzakorta. «Esto no es una carrera. Y me preocupa mucho el hecho de que ahora en Donostia no haya albergue». Además, recuerda el presidente de Jakobi, 2021 será Año Santo Compostelano, «y habrá mucha más gente. Nos han preguntado si ampliaremos el albergue, pero un albergue no es un hotel. No es un sitio donde queramos tener en cuenta los números, sino la calidad del servicio», destaca el presidente de Jakobi.

En cualquier caso, el traslado que la asociación conmemoró ayer supuso en su momento «trabajo y esfuerzo» pero, sin duda, «ha merecido la pena». Durante todo el verano, los hospitaleros seguirán atendiendo en el albergue de El Pinar, en horario de 16.00 a 22.00, a todos quienes recalan en Irun en su ruta hacia Santiago.

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