Oscar Etxebeste y Helena Martínez (La Bioteka): «Lo ecológico es algo más que un sello, es una forma de vida»

Helena y Oscar son la cara visible de La Bioteka, pero allí, junto a ellos, todos los productos tienen cara y nombre propio./FOTOS: F. DE LA HERA
Helena y Oscar son la cara visible de La Bioteka, pero allí, junto a ellos, todos los productos tienen cara y nombre propio. / FOTOS: F. DE LA HERA

Hace ya dos años que Oscar y Helena abrieron la puerta de La Bioteka, el lugar más ecológico, artesanal, natural y sostenible de Irun

YLENIA BENITO BIDASOANDV@GMAIL.COM

Antes de leer esta entrevista, por favor, ve a tu despensa. No importa lo que tengas, sino de quién lo tengas. Me explico. ¿Sabes quién ha hecho esa mermelada que untas en la tostada? Y el pan, ¿sabes quién lo ha amasado? ¿Cómo se llama el responsable del café tostado que tomas para despertarte? En la 'despensa' de La Bioteka todos los productos tienen cara y nombre. La mermelada la hace Éric, el pan lo amasa un hombre de Hondarribia y el responsable del café se llama Javi. Y así sucede con cada cosa porque en La Bioteka los productos no solo llevan el sello de 'ecológico', también tienen el sello de Oscar y Helena. El sello de ser un producto de calidad, natural, sostenible, de cercanía y rico, claro.

-Lo difícil en La Bioteka es elegir, ¡qué de cosas, Oscar!

-Sí, me gusta pensar que La Bioteka es como una tienda de delicatessen, pero con productos ecológicos. Y, sin duda, es una tienda viva. Desde que abrimos hace dos años hasta ahora, la tienda ha cambiado cada día. Nos gusta rizar el rizo.

-Entonces, ¿no es difícil encontrar productos ecológicos?

-Bueno, depende de lo que estés dispuesto a complicarte. Me explico. Si quieres unas aceitunas y te conformas con las envasadas que te ofrece un distribuidor cercano, ¡es fácil! Si lo que quieres es encontrar las mejores aceitunas, pero que además sean artesanales, ecológicas y de cercanía pues... ¡la cosa se complica!

-¿Y cómo lo hacéis?

-Detrás de cada producto hay muchas horas de investigación y cata. Para tener estas aceitunas, te aseguro que hemos probado muchas. (Risas)

-Sois vuestros propios 'conejillos de indias', Helena...

-Solemos pedir muestras a los distribuidores para ir probando, pero también acudimos a ferias. Luego, por otro lado, en Internet y en redes sociales hay muchas ideas.

-Sigamos con el ejemplo de las aceitunas. Una vez que encontráis las que os gustan, ¿qué hacéis?

-Lo primero es contactar con ellos para informarnos sobre su manera de trabajar.

-Oscar, seguro que muchos han pensado ahora en los pesticidas...

-Es lo más típico, pero lo ecológico es mucho más. Es algo más que un sello, es una forma de vida.

-¿Cómo es esa vida?

-A nosotros nos importan muchas cosas. Tenemos una inquietud por saber cómo se hacen, cómo se cultivan, cuál es la filosofía del productor, de dónde son... Nos gusta ponerle cara a cada producto. Mira, voy a enseñarte algo...

-¿Las mermeladas?

-Te presento a Éric. Este hombre francés, el que ves en esta foto, es el que hace estas mermeladas. Los yogures del fondo son de unos chicos de San Juan de Luz. ¿Los quesos? Los hace Patrick. Y este pan que tenemos aquí es medio hondarribitarra. Nos gustan los productos biológicos, cercanos, de calidad y sostenibles.

-Sois como una gran familia.

-Pues sí, nos importan nuestros clientes, pero también nuestros productores. Otro ejemplo, hay dos productos que no tienen sello ecológico, pero que están aquí porque tienen otros muchos valores.

-¿Cuales?

-El café de Sakona y las cervezas de Bidassoa Basque Brewery. ¿La razón? Son dos productos de calidad, artesanales y 'made in Irun'.

-Irun, Hondarribia, San Juan de Luz... ¡no paráis!

-Somos inquietos, sí. Lo que queremos es que entrar aquí sea una experiencia. La gente puede comprar mucho o nada, pero queremos que miren y se dejen asesorar.

-Helena, ¿la gente tiene muchas dudas?

-Hay de todo. Este mundo es muy de modas. Por ejemplo, ahora últimamente nos preguntan mucho por la espirulina. Otras veces vienen preguntando por algo que les han recomendado o que han leído en algún sitio. Es cierto que, a veces, el concepto de ecológico no está muy claro. La gente nos pregunta: «¿qué es natural? ¿no usar pesticidas? ¿qué quiere decir ecológico?».

-Aquí empieza vuestro trabajo de divulgación...

-¡Eso es! Y lo hacemos encantados. Una cosa es natural y otra ecológico. También te diré que una vez explicado y probado... ¡engancha!

-¿Lo ecológico engancha?

-Claro. Además, ahora estamos introduciendo cada vez más el granel. Es una forma súper práctica y económica de probar cosas. Y aquí se pueden comprar las cosas del día a día: legumbres, aceite, verduras...

-Oscar...

-Ese queremos que sea nuestro fuerte: el día a día. Pero si quieren algo más especial... ¡también está aquí! Te voy a enseñar algunas cosas curiosas. Mira, estas botellas las descubrió Helena. Son sostenibles y súper prácticas. ¿Sabes lo que es la kombucha?

-Sé que es una bebida.

-¡Así es! Está de moda y nosotros tenemos un cañero de kombucha.

-¿Y esta máquina? También parece un cañero...

-Uy, esta máquina... Yo creo que no la hay en ningún otro sitio de España. Es para hacer cremas de frutos secos al momento. ¡Más artesanal imposible!

-Oscar, ¿te han dicho muchas veces eso de 'eso es una locura'?

-(Risas) Alguna que otra, pero así se consiguen las cosas.

-¿Cuándo empezó la 'biolocura'?

-Aquí en La Bioteka llevamos dos años, pero todo viene de antes. Siempre he tenido familiares con huertas, así que es algo que siempre ha estado en mi vida. Desde hace bastante tiempo, en casa con mi pareja, consumo ecológico, pero un día nos paramos a pensar que muchas veces teníamos que desplazarnos fuera de Irun para conseguir esos productos. Ahí plantamos la primera semilla de La Bioteka. Estuve un verano dándole vueltas al asunto y viendo locales hasta que encontré este. Soy del barrio, así que no me fui muy lejos. (Risas)

-Tenemos semilla plantada y local, ¿cuándo te unes tú, Helena?

-Después de que Oscar me hiciera de cliente misterioso. (Risas) Yo trabajaba en Hondarribia y vino sin decirme quién era.

-Te tendió una trampa...

-¡Más o menos! No, es broma. El caso es que íbamos al mismo fisio, allí me contaron que alguien quería abrir La Bioteka y yo le di mi currículum. Me llamó y aquí estoy.

-¿Recuerdas el primer día de La Bioteka?

-(Risas) ¡Claro que sí! Yo quería hacer una fiesta de inauguración, pero a Oscar le daba vergüenza.

-Oscar...

-Sí, lo recuerdo bien. Abrimos un jueves después de estar retrasándolo unos días. Al final, quitamos el gancho de la puerta y... ¡entró nuestra primera clienta!

-Helena, ¿por qué te ríes?

-Porque lo recuerdo perfecto. Entró decidida, como si lleváramos aquí toda la vida y compró alcachofa en líquido.

-¡No hizo falta una fiesta, Oscar!

-(Risas) No, pero algo estamos tramando. Quiero hacer algo con las personas de las fotos, con las caras de los productos para enseñar de verdad quién esta detrás de algunas cosas. ¡Tendréis noticias nuestras!