Las obras de reurbanización de la calle Hondarribia entran en su recta final

Molde de la escultura.  /
Molde de la escultura.

El mural de la plaza San Miguel estará terminado la semana que viene y la escultura se colocará en el mes de junio

M. A. I. IRUN.

La peatonalización de la plaza San Miguel y la escultura en bronce de una niña y un hombre con una maleta, que evoca la llegada a Irun de muchas personas emigrantes, son dos de los elementos más significativos de la reurbanización de la calle Hondarribia, que está a punto de terminar.

El grupo escultórico tiene hecho ya el molde y se colocará a principios del mes de junio en la plaza San Miguel. Este elemento servirá de recuerdo a las personas emigrantes que a lo largo del siglo XX llegaron a la ciudad, concretamente a la estación de tren situada en el barrio, en busca de nuevas oportunidades.

Los trabajos para crear la escultura se están llevando a cabo en el taller local Fundición Artística Jaizkibel, la misma firma que realizó la figura de la cantinera situada en la calle Escuelas, junto al Museo Romano Oiasso.

La plaza San Miguel, donde se situará la escultura de los emigrantes, se ha peatonalizado y se va a recuperar como espacio de encuentro. La semana que viene estará ya terminado otro elemento significativo del entorno: el mural que se está pintando sobre la fachada ciega del edificio del número 9 de la calle Hondarribia.Se trata de un mural artístico que reproduce un paisaje pintado con la técnica del 'trampantojo', esto es, generando una ilusión óptica que simula un espacio mucho más amplio, al estilo del que puede verse en la calle San Marcial. En este caso, el dibujo escogido evoca dos edificios y una escalera que, a primera vista, hace pensar que se abre otra calle desde la propia plaza San Miguel. El estudio Arte y Muralismo es el encargado de realizar esta actuación y está previsto que esté terminada para la semana que viene.

Tanto la escultura como el mural no estaban incluidos en el proyecto inicial de reurbanización de la calle Hondarribia y su entorno, pero en el transcurso de la obras se consideró más apropiado incorporar estos elementos, en lugar de una fuente y un jardín vertical.