El nuevo enlace de la AP-8 en Irun se abrirá al tráfico en febrero de 2020

Permitirá la conexion más directa con el centro de Irun. /F. DE LA HERA
Permitirá la conexion más directa con el centro de Irun. / F. DE LA HERA

A finales de noviembre se instalará la estructura que conectará los dos ramales de la autopista

Iker Marín
IKER MARÍN

En menos de seis meses Irun contará con tres enlaces de entrada y salida desde la ciudad. A las conexiones de Ventas y Behobia, ambos en los extremos del segundo municipio más habitado de Gipuzkoa, se sumará el semi enlace de Oinaurre, «vital para el presente y futuro de la ciudad», como subrayan desde la Diputación Foral de Gipuzkoa. El objetivo de esta obra, que está ejecutada en más del 50%, es posibilitar una conexión más directa con el centro de Irun para todos aquellos vecinos de este municipio que transiten por la AP-8 desde San Sebastián. Aintzane Oiarbide, diputada de Infraestructuras Viarias, ha confirmado esta mañana durante una visita a las obras que «en febrero del año que viene» entrará en funcionamiento este nuevo pinchazo de la AP-8 en Irun. Este semi enlace, financiado por el ente foral, cuenta con un presupuesto de 8,1 millones de euros y conectará con la futura Ronda Sur que está construyendo el Ayuntamiento de Irun, con la aportación económica de la Diputación. «Estas actuaciones van a suponer un alivio para la GI-636. Esperamos que sea una importante obra para descargar los tráficos generados por la cercanía de la frontera», ha explicado la diputada.

Las obras de esta nueva conexión con el centro de Irun comenzaron a finales de enero de este año y «las previsiones de finalización se mantienen». En el terreno se dibujan ya los dos ramales de entrada desde y hacia Donostia y la futura rotonda que conectará con la glorieta de Oinaurre. Falta, por lo tanto, apuntalar con bolones la ladera y acometer la instalación del firme. Los tiempos para esta actuación dependerán mucho de las condiciones meteorológicas de los próximos meses pero «creemos que para finales de enero estará todo listo», ha subrayado Oiarbide. Desde luego no será esta actuación la más compleja de las que quedan por acometer para que el enlace esté acabado. Ese privilegio está reservado para la estructura, para el puente, que unirá los dos nuevos ramales que ya se aprecian en la autopista. La diputada de Infraestructuras Viarias ha señalado que «ya se están construyendo el puente. Esperamos que para finales de noviembre esté colocado». Su instalación, que se realizará de noche, obligará a la Diputación a cerrar de manera completa la circulación de ambos sentidos en la AP-8 en esa zona.

Nuevo arco

Aintzane Oiarbide también ha recordado que «al finalizar la obra colocaremos un arco, como en la N-1 y A-15, para que se haga el correspondiente descuento» para todos aquellos conductores que salgan en el tronco de Ventas hacia Oinaurre y «no se cobre hasta Behobia». Para ello, se deberá disponer el dispositivo Abiatu o Vía T. La instalación de este arco provocará que la apertura de este nuevo enlace se retrase algunas semanas. La obra del tercer pinchazo de la AP-8 en Irun estará «acabada a finales de enero pero luego hay que colocar el arco y poner en marcha toda esa tecnología». Por todo ello, será en febrero cuando la nueva conexión estará en funcionamiento al 100%.

Durante la visita de esta mañana, la diputada del ramo ha querido resaltar que esta futura salida de la autopista al centro de Irun es «muy importante para la movilidad de la ciudad» y es una muestra más de la «importante apuesta» de la Diputación Foral de Gipuzkoa por dar respuesta «a los problemas de tráfico de Irun».