Un año de movilización social

Cabecera de la multitudinaria manifestación del pasado 8 de marzo, a su paso por el paseo de Colón. /  F. DE LA HERA
Cabecera de la multitudinaria manifestación del pasado 8 de marzo, a su paso por el paseo de Colón. / F. DE LA HERA

Por la igualdad, por un sistema de pensiones justo o por el derecho de los migrantes a una acogida digna, miles de irundarras salieron a la calle |

JOANA OCHOTECO IRUN.

Empezaron ellos, los mayores, los que tanto tuvieron que luchar en su momento y, ahora, vuelven a hacerlo: en enero de 2018 los pensionistas se echaban a la calle para protestar por el aumento del 0,25% en las pensiones propuesto por el Gobierno central. También en Irun, aquel 15 de enero, cerca de 300 personas se concentraron en San Juan.

Lo volvieron a hacer el lunes siguiente. Y al siguiente, y al siguiente también... Y regresarán mañana, día 31, a concentrarse como cada lunes porque «gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden», como proclama uno de sus lemas. El Movimiento de Pensionistas de Txingudi se ha concentrado cada semana y ha realizado varias manifestaciones por el centro de Irun. El colectivo reúne a todo tipo de personas que luchan por unos objetivos comunes: un sistema de pensiones digno, pensiones de 1.080 euros como mínimo en Euskadi y la erradicación de la brecha de género en las mismas. Lo reivindican no sólo para ellos, sino también pensando, como siempre recuerdan, «en nuestros hijos y nietos».

'Emakumeok planto'

El 8 de marzo de 2018, las mujeres pararon para tomar las calles, teñirlas de morado y reclamar igualdad y la erradicación de la violencia machista. La manifestación que recorrió la ciudad a mediodía fue la más numerosa que se ha vivido en Irun en años: alrededor de 8.000 personas, muchas mujeres y también hombres, contribuyeron a hacer del 8M una jornada histórica. Salieron desde la plaza San Juan y, cuando la cabecera de la movilización llegaba a Txanaleta, todavía había gente accediendo al paseo de Colón desde la calle Fueros. Una cadena humana que se celebró durante la tarde del 8 de marzo, también multitudinaria, completó la jornada reivindicativa.

En verano, ante la llegada a Irun de muchísimos migrantes en tránsito que intentaban cruzar la frontera con Francia, se creó un nuevo movimiento ciudadano: Irungo Harrera Sarea, un colectivo de voluntarios que atienden y apoyan día a día a los migrantes que llegan a la ciudad, reclamando para ellos su derecho a una acogida digna. La red de acogida se concentró el pasado 17 de diciembre, Día Internacional de las Personas Migrantes, en el Puente de Santiago. Tienen prevista una nueva movilización para dentro de un mes: han convocado una manifestación para el día 26 de enero, a las 17.00 desde Ficoba.