El largo camino «en busca de la salvación»

M. J. A.IRUN.

'En busca de la salvación'. Así titula Shahikh Hamza Horo su relato de un viaje que comenzó a finales de 2015 en el pueblo de sus padres, Afreen (Siria). «No puedo olvidar el día en que mi familia y yo nos despertamos con bombardeos y sonidos de artillería dirigidos a nuestro vecindario, que era un distrito pobre y de mayoría kurda. Estábamos aterrados y en shock. Fue nuestra primera experiencia con la violencia. No podíamos seguir viviendo en la ciudad (Alepo) y nos vimos obligados a huir al pueblo». Pero allí no había trabajo. «Mi madre me pidió que viajara a Alemania, para poder continuar mis estudios. Tenía problemas de salud -(Hamza no tolera el gluten) -y el futuro en Siria era realmente incierto».

El 18 de diciembre de 2015 se despidió de sus padres y pasó ilegalmente a Turquía. El 8 de febrero de 2016, después de muchos intentos fallidos, llegó a la isla griega de Lesbos en una lancha «de esas conocidas como los barcos de la muerte, en la que iban 70 personas, cuando nos habían dicho que iban 40. No sé nadar y pasé mucho miedo».

Desde allí, Hamza continuó viaje en barco y autobús por la Grecia continental, Macedonia, Serbia y Croacia. En Eslovenia, las autoridades hicieron un control estricto, le arrestaron junto con otras personas y le obligaron a volver a Croacia. «Nunca me había visto tan frustrado. Allí nos metieron en un tren que nos llevaba de vuelta a Serbia». De Serbia los trasladaron a Macedonia y luego, al campamento griego de Idomeni, donde coincidió con un primo suyo. «Fue el único momento en que olvidé un poco el sufrimiento». En Idomeni pasó tres meses y su salud mejoró. «Pude comer sin gluten con alimentos que me daban las ONG». De Idomeni, lo llevaron a Alexyl Derveni, «donde nos informaron sobre el programa de reubicación de personas al azar por toda Europa. Viajé a Antequera. No había otra opción, pero no quería quedarme allí». Finalmente, el 19 de febrero de 2017 Hamza llegó a Dusseldorf y se dirigió a la Policía para pedir asilo.