El irunés Álvaro Moreno ha participado «con una fauna» en el rodaje de 'Patria'

El adiestrador Álvaro Moreno con los actores Elena Irureta (Bittori) e Iñigo Aranbarri (Xabier), con la gata Lina, en la habitación de la casa de Miraconcha donde tuvo lugar el rodaje./
El adiestrador Álvaro Moreno con los actores Elena Irureta (Bittori) e Iñigo Aranbarri (Xabier), con la gata Lina, en la habitación de la casa de Miraconcha donde tuvo lugar el rodaje.

Los felinos fueron los animales que más trabajo requirieron para adaptarse al guión de la serie Un perro, dos gatos, palomas y conejos formaron el 'reparto' que estuvo a su cargo

MARÍA JOSÉ ATIENZAIRUN.

«Un día, me llamaron de 'Patria' para ver si quería trabajar con ellos. Me propusieron que todos los animales que tenían que salir en la serie estuvieran bajo mi responsabilidad. Y yo pregunté: ¿Pero cuántos animales salen? Y me respondieron: conejos, palomas, gatos y perros».

Álvaro Moreno tiene una decena de películas en su haber. Con cada rodaje afronta un nuevo reto, pero lo de 'Patria' le pareció un desafío. Él es un gran experto en perros, sabe algo de gatos y, cuando recibió la propuesta para trabajar en la serie basada en la novela de Fernando Aramburu, a palomas y conejos los conocía sólo de vista. Sin embargo, está claro que el adiestrador irunés no sabe dar calabazas y además, «los desafíos me ponen las pilas», asegura. Dijo que sí a la producción de HBO y no se arrepiente, «porque ha sido una experiencia muy bonita».

Empecemos por lo más fácil hasta terminar con lo más difícil que tuvo que hacer Álvaro Moreno «con toda esa fauna. Los conejos no me dieron problemas, porque tenían que estar metidos en una jaulita, en una huerta», explica el adiestrador. «Me ocupé de su traslado y de que estuviesen bien cuidados. Fue muy sencillo».

«Trabajar en la serie 'Patria' ha sido para mí un desafío y una experiencia muy bonita»

Su especialidad son los perros, así que con Odín, el pastor alemán que eligió para la serie, también fue todo rodado. «Era una secuencia nocturna, con muchos coches de la Guardia Civil y muchas luces moviéndose. Se rodó en Soraluze. Él hace de perro policía y estaba muy guapo con el uniforme. El pastor alemán es un animal excelente para rodajes cuando está bien trabajado y Odín lo está. Es un perro muy entrenado, que ya había trabajado antes en cine».

La gata Lina

Con dos pruebas superadas, el siguiente reto fue mantener a un grupo de palomas posadas en el suelo, mientras la actriz Elena Irureta (Bittori, en la serie) caminaba por una de las calles del cementerio de Polloe. «Recabé mucha información sobre las palomas, a través de profesionales conocidos y con una serie de trucos que manejamos mi hijo y yo, escondidos entre las lápidas, la secuencia salió bastante mejor de lo que esperábamos».

La mayor dificultad llegó con los felinos. Hubo dos en el rodaje, una cría y una gata adulta. «Trabajar con gatos es muy complejo», afirma Álvaro Moreno. «Si un gato no quiere hacer algo, no hay nadie que se lo haga hacer. Con un perro puedes generar una serie de condicionantes para crear una escena, pero a un gato, no hay manera de sobornarlo. Si no quiere un premio, es que no lo quiere. Si no quiere comer porque está estresado en un lugar cerrado lleno de cámaras y de gente, ya le puedes dar su comida preferida, porque no va a acercarse al plato. Es capaz de quedarse quieto en un rincón y morirse de hambre».

«Rodar con gatos es muy complejo, porque no hay manera de sobornarlos»

A pesar de todo, Lina, la gata adulta, se portó muy bien. A ello contribuyó, en gran manera, Elena Irureta, «que nos ayudó muchísimo y tuvo mucha empatía con el animal. Es una actriz maravillosa, encantadora, que lo pone todo muy fácil».

El rodaje con Lina tuvo lugar en una casa de Miraconcha. «Durante un mes, estuve yendo con ella todas las semanas allí para familiarizarla con el entorno. Eso es muy importante para un gato. A un perro lo puedo llevar dos horas antes del rodaje y estar seguro de lo que va a hacer, pero un gato es diferente. Lina se acostumbró a aquel espacio y la secuencia salíó bien, pero nunca fue capaz de comer en aquella casa».

La que dio la sorpresa fue «la gata pequeñita, que nos dio bastantes problemas, porque tenía unas energías tremendas», cuenta Álvaro. La actriz Susana Abaitua (Nerea, en la serie) «se llevó un pequeño arañazo. Un día hasta tuvimos que cortar para comer por culpa de la gatita. No paraba y no callaba», se ríe Álvaro. «Jamás me había pasado algo así con un perro».

Nuevo proyecto

Dos doberman son los 'actores' de la próxima película en la que participará Álvaro Moreno y de la que todavía no puede hablar. De entrada, imponen dos doberman en un rodaje, aunque el adiestrador irunés asegura que «el doberman tiene una fama injusta. Se han dicho barbaridades de los doberman. Lo que sucede es que hay razas compatibles para unos lugares y no para otros. Simplemente, es un tipo de perro muy nervioso y muy activo, creado para un trabajo específico. Es perfecto para guardar una nave industrial, por ejemplo, porque no se deja nada por vigilar. Si oye el más mínimo ruido va a ir allí y va a dar la chapa ladrando durante media hora. Pero eso, introducido en un piso, con poca actividad y una canalización de los instintos poco correcta, puede convertirse en un problema. El doberman es un gran perro para lo que se ha creado. Tengo que hacer unas pruebas con ellos, pero estoy seguro de que van a dar buena respuesta en el rodaje».