Dos irundarras y una historia escrita a cuatro manos

Alberto Corchón Arbelaiz (Irun, 1938) ha sido el principal impulsor de '657 dientes de mono'. Este irunés, que con 14 años ya trabajaba en Porcelanas Bidasoa y con 22, una vez licenciado del Ejército, estudió y aprobó el Bachillerato, acabó residiendo en Paraguay por razones de trabajo. Como empleado del Banco Exterior de España, en 1965 fue trasladado a la capital, Asunción. Allí conoció a Gloria Álvarez Valdés «una chica muy guapa y muy buena». Con ella se casó y tuvo cuatro hijos. En 1975, la familia al completo regresó a Irun y tres décadas después, Alberto empezó a escribir la novela. La publicación de '657 dientes de mono' ha sido posible gracias al trabajo del también irunés Iñaki Oskoz, residente en Madrid desde 2002 y amigo desde niño de Ignacio Corchón, uno de los hijos de Gloria y Alberto. Periodista, escritor y corrector para varias editoriales, Oscoz debuta en la novela con este título. Los dos autores han dedicado su obra «a Gloria, por dejarnos sus recuerdos en el cuaderno que ha sido el germen de esta historia».