UNA FIESTA GIGANTE

Gigantada. Para celebrar su trigésimo aniversario, Bidasoako Erraldoiak organizó un encuentro de gigantes que reunió 132 figuras y 60 cabezudos. /  FOTOS FLOREN PORTU
Gigantada. Para celebrar su trigésimo aniversario, Bidasoako Erraldoiak organizó un encuentro de gigantes que reunió 132 figuras y 60 cabezudos. / FOTOS FLOREN PORTU

132 figuras y 60 cabezudos se dieron cita el sábado en la 'gigantada' organizada por Bidasoako Erraldoiak |

ANIA M. SEISDEDOS

Dragones, magos, guerreros, serpientes, hadas, reyes y reinas de casi cinco metros de altura tomaron el pasado sábado las calles de Irun. Ciento treinta y dos gigantes llegados desde Navarra, La Rioja, Aragón, Cataluña, Euskadi y Francia se reunieron en el encuentro que Bidasoako Erraldoiak organizó para celebrar su trigésimo aniversario.

Aunque la 'gigantada' tuvo lugar el sábado, dada la distancia existente entre sus localidades de origen y nuestra ciudad, algunas collas -o comparsas- llegaron a Irun el viernes. Los socios de Bidasoako Erraldoiak les recibieron en el colegio Dunboa, donde les dieron de cenar y les ayudaron a montar sus figuras. «Esa noche unos cincuenta gigantes durmieron en el 'aterpe' de la escuela», cuenta José Irigoyen, presidente de la Asociación.

A ellos se sumaron al día siguiente, bien temprano, el resto de gigantes, así como sesenta cabezudos y otras figuras. Cuando todos estuvieron preparados comenzó en la plaza Erromes el desfile, en el que los casi doscientos personajes, acompañados por varias txarangas y gaiteros, recorrieron las principales calles de nuestra ciudad.

Una primera parada en la plaza del Ensanche sirvió para que los participantes en este encuentro -en total más de 700- recargaran pilas. Lo hicieron gracias a Bacalaos Santymar, que ofreció pintxos para todos ellos a través de un equipo comandado por José Luis Olazabal y compuesto por Mari Carmen Gardón, Conchi Martín, Merche Borrallo, Emiliano Arranz, Belén Carrasco y María Eugenia Iparragirre y sus hijos Ander y Miren Pérez.

Los gigantes y cabezudos retomaron después el desfile, haciendo las delicias de aquellos que se acercaron a disfrutar de este espectáculo, que no fueron pocos. «Resultó muy gratificante ver las caras de la gente que estaba en las aceras, tanto de quienes habían venido específicamente a vernos, sobre todo familias con niños y personas que venían de fuera, como de muchos otros irundarras», confiesa José.

En la segunda parada, esta vez en San Juan, los participantes volvieron a saborear un delicioso aperitivo que les sirvieron Eli Ormazabal, Amaia Fachado y Naiara Bergés -socias de Bidasoako Erraldoiak- con ayuda de Guillermo Remesar, Carlos Espiño y Belén y Maite Fernández.

La plaza Erromes fue el último punto al que se dirigieron las figuras y los músicos. Una vez allí, todos juntos ejecutaron una coreografía para finalizar la kalejira.

Los participantes se trasladaron después al frontón Euskal-Jai, donde muchísimos voluntarios se habían encargado de preparar comida para todos, una tarea que coordinaron Sara Arozarena -esposa de José Irigoyen- y la hija de ambos, Nerea. «En este punto merece una mención especial el extraordinario trabajo realizado por componentes de la AVV de Artia y de la sociedad 'Beti Lagunak', comandados por José Barreiro», asegura Irigoyen.

Fueron él mismo y su hijo Jon quienes, por la tarde, hicieron el trabajo de DJ y pusieron a bailar a los presentes. Durante ese tiempo, de la barra instalada para servir bebidas se encargaron los socios Mikel Pascual, Jesús Sanchez, Jorge Pérez y Aitor Tembra.

Además de todos los citados, hubo muchísimos otros voluntarios que contribuyeron con su trabajo a que el sábado todo saliera a pedir de boca. Destacan, entre ellos, los integrantes de Atzegi y Aurreratu, asociaciones que participaron en la gigantada con el objetivo de fomentar la inclusión.

También los socios Jaione Iriarte, Fermín Juanicorena, Ander Alkain, Edur Martín, Miren Idoia Sagarzazu, Cristina Arcos, Mari Carmen Jiménez y su hijo, Ángel Caballero, Tere Basterra y Paco León, María Luisa Monedero y Jesús Manuel Iglesias 'Kaito', Irene Pinto y su pequeña, Altea García, y Tomás Oporto.

De inmortalizar el encuentro se encargaron, por otro lado, Roberto Díez -de la Junta Directiva-, los socios Gabriel García y Lorena Elvira y Álvaro del Val, mientras que las labores de control de tráfico recayeron en Jon Etxeberria y Aurelio Mateos, las de contabilidad Ane Miren Morete, Maite Mateos y Koro Etxeberria -de la Junta- y las de organización de infraestructuras en Ángel Segurola y Paco Rodríguezm -también de la Directiva-.

Su trabajo, y el de tantísimos otros, sirvió para que más de setecientas personas vivieran un maravilloso día que seguramente no olvidarán jamás.

bidasoandv@gmail.com