El Ficab consolida su tendencia al alza con 2.000 espectadores en sus bodas de plata
1.430 personas asistieron a las proyecciones presenciales y el plazo para ver las películas online se amplió, sumando más de medio millar de visionados
El Ficab (Festival Internacional de Cine Arqueológico del Bidasoa) clausura su XXV edición con el buen sabor de boca de unas bodas de plata que ... han brillado en lo cualitativo y, también, en lo cuantitativo. El festival ha contabilizado 1.975 espectadores, una cifra provisional a la que habrá que sumar algunas decenas más porque la permanencia de las películas en la plataforma de visionado online Festhome se ha prolongado durante toda esta semana. Esta circunstancia redondeará la cifra definitiva por encima de los 2.000 espectadores, igualando o incluso superando los datos récord de 2024, cuando la cifra se situó en 2.050 personas.
La directora del Ficab, Aizpea Goenaga, subraya que todo el equipo organizador «estamos muy contentos. Han sido unas muy buenas bodas de plata». Se mantiene también la satisfacción en el plano cualitativo, porque «las puntuaciones que la gente ha concedido a las películas son muy altas: hablamos de sietes, ochos, nueves y dieces. El público valora muy bien las películas». Esa decisión de prolongar la presencia de las producciones en Festhome responde, precisamente, a peticiones de los seguidores del Ficab: «mucha gente nos decir que no les daba tiempo a ver todas las películas y decidimos ampliar el plazo».
El online ya es imprescindible
A falta de contabilizar esos últimos visionados, la plataforma ha registrado un total de 545, un centenar más que el año pasado. Esta vertiente online del Ficab que nació con la pandemia se ha consolidado, también, como una alternativa que permite a un festival con una temática muy específica llegar a ese público geográficamente alejado de Irun, pero muy interesado en el cine arqueológico.
El Ficab ha alcanzado estas cifras superando el reto de regresar al Amaia: debido a las obras del centro cultural, el año pasado las proyecciones fueron en Ocine Mendibil, un espacio que atrajo a nuevos públicos y que situó en 1.560 personas la asistencia a las proyecciones presenciales. Este año la cifra ha sido de 1.430, si bien el aumento de los visionados online redunda en que el dato conjunto consolide la tendencia al alza.
También la delegada de Cultura, Nuria Alzaga, ha valorado estos resultados:«el Ficab es mucho más que un festival. Es un espacio donde Irun se reconoce, el público se emociona y la cultura se vive en comunidad. En nuestras bodas de plata, el público nos ha regalado algo maravilloso: casi 2.000 personas llenando salas, compartiendo miradas curiosas y manteniendo vivo el espíritu del festival. No son solo cifras, es orgullo, es pertenencia, es la prueba de que en Irun hay hambre de cultura. El reconocimiento de instituciones y profesionales confirma que el camino es el correcto, y nos impulsa a seguir ofreciendo experiencias que emocionen, enseñen y hagan vibrar al público».
Los retos de 2026
Efectivamente, y con el respaldo del público más que consolidado, la organización del festival tiene ya la vista puesta en la próxima edición: «queremos dar un nuevo impulso a la Sección Educativa», apunta Aizpea Goenaga. «En enero empezaremos a ir por los centros escolares, presentando las películas premiadas» y, también, las incluidas en el programa Ark-Mo.
Un festival que está muy por encima de las fronteras locales
Uno de los hitos de estas bodas de plata ha sido el encuentro del Ficab itinerante: representantes de los museos que prolongan las proyecciones del festival se reunieron en el Museo Oiasso para consolidar esa red de colaboración, en un encuentro que todos los participantes definieron como muy fructífero. Entre los asistentes se contó con la directora del Museo Arqueológico Nacional, Isabel Izquierdo. Uno de los acuerdos que se tomaron en esa reunión fue la idoneidad de crear una imagen de marca del Ficab itinerante.
Este último reúne pequeños audiovisuales, de 5 minutos de duración, rodados por los propios estudiantes. La directora del festival considera que Ark-Mo es una de las razones que explican la buena acogida de la Sección Educativa: «los estudiantes participan de forma activa en el Ficab y, cuando asisten a las proyecciones, también se implican». Es ciertamente llamativa la actitud participativa que suelen mostrar los jóvenes, principalmente alumnos de Secundaria, que asisten a las proyecciones. Goenaga también ha reiterado que, con el buen sabor de boca que ha dejado la edición 2025, el equipo organizador mantiene una escucha activa para trabajar en los aspectos que puedan ser mejorables .
La directora valora que el festival se ha consolidado en las últimas ediciones, y también ha querido poner en valor el gran trabajo realizado por el jurado de esta XXV edición, liderado por Jesús Cimarro y que concedió el Gran Premio del festival a 'La ciudad olvidada de la Dinastía Ming'.
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