Un festival en busca de identidad

Irun Zuzenean. El nuevo festival cuenta con la financiación que se repartían el MEK y el Irun Rock y presenta un formato más cercano al primero de ellos./F. DE LA HERA/F.PORTU
Irun Zuzenean. El nuevo festival cuenta con la financiación que se repartían el MEK y el Irun Rock y presenta un formato más cercano al primero de ellos. / F. DE LA HERA/F.PORTU

El próximo día 28 se celebrará una nueva edición del festival Irun Zuzenean con un presupuesto récord. El Ayuntamiento trata de dar con la clave para consolidar un gran evento musical en la ciudad

IÑIGO MORONDOIRUN.

La iniciativa Irun Zuzenean nació en 2012 como una apuesta del Ayuntamiento para impulsar conciertos de pop-rock. Varios promotores se sumaron ilusionados a la respuesta que el área de Cultura daba al «vacío» que reconocía que existía en la ciudad en ese apartado.

Se hicieron muchas y muy buenas cosas desde el primer año. Un concierto de Redd Kross (uno de los tres que dio en España junto a los de Madrid y Barcelona) fue antesala de lo que al año siguiente se denominó ya Festival Irun Zuzenean, que tuvo cuatro ediciones de pago en Ficoba y una quinta gratuita en el Ensanche, siempre con ese sabor de rock clásico y de gran calidad que aporta el sello irundarra Bloody Mary.

Juancar García, el reconocido promotor detrás de esa marca, explica que para aquellos eventos había «una ayuda de unos 6.000 euros. Todas las veces me salió a perder, pero no me importaba porque cada vez iba a más y veía ilusión en el proyecto, se hacían otros conciertos bajo la marca Irun Zuzenean y todo empezaba a funcionar. Pero las cosas cambiaron en Cultura, decidieron no seguir con esa apuesta y ahora no hago prácticamente nada con el Ayuntamiento de Irun. Lo he intentado, pero ahora todo son pegas siempre. Sigo haciendo conciertos en Donostia, en Andoain, en Bilbao, en Madrid... Pero aquí no hay manera».

A los promotores locales no les han gustado los pliegos de contratación del nuevo festival

Años de búsqueda

Aunque se llame igual, el Irun Zuzenean de este año no es heredero de aquel. En 2012, Lady Red Management organizó la primera actividad bajo el sello Irun Zuzenean. Se llamó MEK (Músicos En Kontakto) y consistió en «un evento loco» en el que una veintena de bandas amateur se sucedían en el escenario del Café Irun para tocar tres temas cada una.

Duró un par de ediciones y dejó de hacerse, pero Lady Red recuperó la idea en 2017 como festival gratuito y al aire libre, con mayor implicación del Ayuntamiento y 31 bandas/DJs sonando todo un día en tres escenarios repartidos por el entorno de la plaza Urdanibia.

Antes de los MEK y antes de que Irun Zuzenean naciera para remover el panorama musical local, hubo otros festivales. Ikultur fue un intento a lo grande, en Ficoba, con entradas de pago y grandes nombres (Macaco, Delorean, Rinôçérôse...) que adornaron las dos ediciones que se llegaron a organizar, en 2009 y 2010. Con más modestia nació Irun Rock en ese 2010 programando cuatro grupos en la plaza de Urdanibia un viernes previo al concierto de Fito & Los Fitipaldis en Ficoba.

Era el proyecto de la asociación Men Of Rock, que avanzó con altibajos, moviéndose a San Juan, luego a Ficoba con entrada, de nuevo a San Juan en formato gratuito. En ese regreso, la organización, a la que se había incorporado Get In, parecía haber dado con la clave. «En los primeros años el Ayuntamiento apenas nos dio nada más que el escenario», recuerda Iñaki Estévez, la persona detrás de Irun Rock desde su nacimiento. «Después recibíamos 6.000-8.000 euros al año hasta que 2015 se empezó con una apuesta mayor que fue mejorando: 10.000, 12.000, hasta 15.000 euros en 2017».

Cambio en la financiación

2018 es un año en el que cambian las cosas. La ley pone muchas dificultades a que las instituciones financien festivales que organizan empresas privadas. «No sacar una licitación en libre concurrencia para ahorrarte un problema con los organizadores nos podía acabar metiendo en problemas de otro tipo», advierte el director del área de Cultura, Josean Ruiz de Azua. «En la administración tratamos de hacer las cosas de la mejor manera, pero la ley nos ata corto y no es fácil. Y si cometes errores... Hemos visto cómo ha desaparecido un festival consolidado y exitoso muy cerca de Irun», recuerda.

Así, el Ayuntamiento decidió sacar a concurso los dos festivales que en 2017 había subvencionado, el MEK y el Irun Rock, incrementando en ambos casos su aportación hasta los 20.000 euros. Irun Rock se adjudicó a quienes lo venían organizando y celebró una de sus mejores ediciones. El MEK no recayó en Lady Red y, aunque mantuvo el formato, tuvo que cambiar de nombre y pasó a llamarse Irun Zuzenean.

«Cuando este año decidimos hacer un festival que tuviera el presupuesto de los dos, pensamos que no podíamos estar pendientes de que el nombre dependiera de quien fuera el adjudicatario», señala la delegada del área de Cultura, Juncal Eizaguirre. «Optamos por llamarlo Irun Zuzenean, una marca propia, y consolidarla para un futuro en el que queremos seguir aumentando esta apuesta. Lo comentamos con los promotores en una reunión a principio de año cuando explicamos todo el proyecto». Recuerda la concejala que «hubo quien nos transmitió que le daba pena que se perdiera la marca de su festival. Yo compartía la misma sensación y le propuse que cediera el nombre al Ayuntamiento para que se mantuviera ese nombre del festival. No quiso y eso también lo entiendo».

«Para nosotros fue un palo durísimo asumir que no habrá Irun Rock, que no cumpliremos 10 años cuando mejor estaba el festival en cuanto a apoyo de público y de conocimiento fuera de la ciudad», comenta Estévez. «Cuando empezamos, en Irun no se hacía nada y fuimos saliendo adelanta con pocos recursos y muchas dificultades. Ahora parece que nada de eso tenga ningún valor, ninguna importancia».

Quejas por los pliegos

El concurso para este año, con presupuesto récord de 40.000 euros, dejó claro cómo será el nuevo festival, «integrado por actuaciones de bandas amateur locales», incluyendo a las de Gipuzkoa e Iparralde, y «cabezas de cartel que hagan más atractivo» el evento. Definía un formato día entrero y tres escenarios en la zona de la plaza Urdaniba. El organizador de la primera versión del festival Irun Zuzenean, Bloody Mary, ni siquiera se presentó. «Yo ya no quiero saber nada», asegura Juancar García. Sí lo hicieron los organizadores del MEK y del Irun Rock, que no consiguieron el contrato, y otras dos empresas más.

Varios promotores musicales han mostrado su disgusto por cómo se redactaron los pliegos. Primero por el peso de los criterios económicos, que entienden excesivos. Ruiz de Azua afirma que «por ley, los criterios automáticos, que se puntúan por fórmula matemática, deben ser al menos la mitad más uno. Estrictamente a eso, 51 puntos de 100, se limitaron en los piegos. Y criterios automáticos no significa rebaja sobre el precio de licitación», matiza. En este caso, la bajada sobre los 40.000 euros disponibles se valoraba sobre 20 puntos. «Los otros 31 respondían a cuánto porcentaje del dinero se usaba en la producción del festival y cuánto era beneficio empresarial».

Pero más aún molestó a los promotores el poco peso del cartel músical: los grupos que cada uno proponía se valoraban sobre 10 puntos de los 100 del concurso; igual que las actividades paralelas, el plan logístico y de personal o la propuesta de promoción: 10 puntos para cada uno de esos apartados. Cuestiones de género (5 puntos) y ambientales (4), que se exigen por ley, completaban la tabla de puntuación. «Queremos un festival de música, pero que sea una propuesta cultural con todas las letras», argumenta Juncal Eizaguirre. «Que diferentes tipos de público puedan sentirse atraidos e identificados con Irun Zuzenean por el ambiente que se crea alrededor de la música, que, desde luego, es lo más importante». Ruiz de Azua justifica el conjunto del planteamiento porque «es un esquema que se está llevando a cabo con éxito en otras ciudades, en Donostia, por ejemplo. Cabezas de cartel, grupos locales y todo un programa de animación complementario. En este caso, tendremos talleres infantiles, mercadillo, un tatuador, promoción del producto local en las barras del festival...».

El resultado se verá el 28 de septiembre, de 11.00 a 01.00 horas en la plaza Urdanibia. «Yo iré a verlo. Hay buenas bandas y algunas me flipan, así que lo pienso disfrutar», dice Iñaki Estévez con deportividad.