La escultura de la plaza de San Miguel se colocará el miércoles con un acto público

Se trata de un conjunto de dos figuras, un hombre y una niña de su mano, que quiere evocar la llegada de los emigrantes a la ciudad

M.A.I.IRUN.

La reforma de la parte alta de la calle Hondarribia se ha ido completando durante las últimas semanas y el miércoles próximo llegará el último elemento pendiente. Se trata de un conjunto escultórico que se ubicará en la plaza de San Miguel (peatonalizada a raíz de estos trabajos de reurbanización), junto al mural artístico que se ha pintado en la fachada ciega que da a este espacio, un trampantojo que emula la apertura de una escalinata entre las dos casas de las esquinas de la plaza.

El conjunto escultórico, en bronce, servirá de permanente recuerdo a las personas que en el siglo XX llegaban a la ciudad, concretamente a la estación de tren situada en este barrio, en busca de nuevas oportunidades. «Se establecieron en Irun y, arrancando por San Miguel, dieron forma al barrio y a toda la ciudad». Por eso el grupo escultórico escogido representa a un hombre con una maleta acompañado por la figura de una niña.

La escultura se dará a conocer el miércoles próximo en un acto público que tendrá lugar en la propia plaza a partir de las 19.00 horas. Unos minutos antes, los txistularis estarán ambientando los alrededores de la plaza San Miguel. Allí, a partir de las siete, intervendrán tanto el alcalde de Irun, José Antonio Santano, como responsables de la empresa irundarra que ha dado forma a la escultura, Fundición Artística Jaizkibel, la misma firma que realizó en su momento la escultura de la cantinera que está en la calle Escuelas, junto al Museo Romano Oiasso.

El Ayuntamiento anima a los irundarras a acudir al acto, el miércoles a las 19.00 horas

El acto se ha convocado abierto a toda la ciudadanía, animando «tanto a los vecinos y vecinas del barrio como al resto de irundarras a compartir este momento y sumarse a la presentación», proponían desde el consistorio.

«Un objetivo del proyecto era recuperar la plaza San Miguel. Ahora tenemos un espacio de estancia que sirve para poner en valor el barrio y, con esta escultura, un emotivo recuerdo a tantas y tantas personas que llegaron a Irun hace algunas décadas, se quedaron y contribuyeron al crecimiento de la ciudad», señaló el alcalde, José Antonio Santano.