Al emanciparse, toda ayuda es poca

Emanciparse. La técnico municipal Eunate Encinas y la economista vizcaína Sara Muñoz ofrecieron una conferencia sobre vivienda dirigida a jóvenes en el CBA. /FOTOS: F. DE LA HERA
Emanciparse. La técnico municipal Eunate Encinas y la economista vizcaína Sara Muñoz ofrecieron una conferencia sobre vivienda dirigida a jóvenes en el CBA. / FOTOS: F. DE LA HERA

La economista Sara Muñoz ofreció datos y algunas claves para jóvenes que buscan dejar la casa de sus padres

IÑIGO MORONDO IRUN.

Los jóvenes no lo tienen fácil para iniciar su propio proyecto de hogar. Habrá quien diga que nunca lo han tenido y seguramente es cierto, pero también lo es que pocas veces las cosas les han pintado tan mal. En la precrisis las casas tenían precios prohibitivos y el alquiler se consideraba tirar el dinero. Pero los bancos daban créditos hipotecarios con los ojos cerrados, tasando las viviendas con generosidad obscena y financiando por encima del 100% de la operación. Generaciones anteriores se enfrentaron a tipos de interés altísimos, pero con precios de vivienda acordes a la realidad económica.

«Hoy en día, sólo 2 de cada 10 jóvenes vascos pueden plantearse emanciparse comprando una vivienda», apuntó la economista y presentadora televisiva Sara Muñoz, que ofreció una charla en el CBA dirigida a jóvenes que buscan dejar el hogar paterno. El alquiler es la opción mayoritaria, «en parte porque no queda otra, pero en parte porque hay una generación Erasmus que ha ido a vivir fuera de alquiler, ha visto que en otros sitios se hace y a la vuelta ha considerado que es una buena fórmula para independizarse».

Las dificultades para la compra no están «en el pago de la hipoteca. De hecho, para una vivienda tipo de 80 m2 en Euskadi la hipoteca puede estar en unos 400-500 euros. Esa misma casa, en alquiler, cuesta entre 800 y 1.000». Sin embargo, la hipoteca es casi inaccesible y la causa de la paradoja «está en la exigencia altísima de los bancos y en que sólo financian el 80%, y el otro 20% hay que tenerlo ahorrado, igual que el dinero para la comisión de apertura (en algunos casos), la notaría, el registro de la propiedad...»

«Para una vivienda tipo, la hipoteca es de unos 400 euros al mes y el alquiler, de unos 800»

Alquilar en Irun

Muñoz asimiló la situación en Irun «a la que se da en Euskadi. Los alquileres están altos porque al no poder acceder a una hipoteca, hay mucha gente demandando alquiler y muy poca oferta». Estimó en «entre 50 y 100 pisos» el mercado local de renta para una demanda «mucho mayor». El precio medio mensual está «entre 700 y 800 euros. Es la media, es decir, hay casas más caras y apartamentos de una habitación o estudios desde 500 euros».

Dio muchas claves sobre cómo afrontar un contrato de alquiler, también de cómo negociar una hipoteca y una compraventa, si fuera el caso, y aconsejó actitudes adecuadas en ambas circunstancias: «Preguntad todas las dudas; pecad siempre de desconfiados y exigid documentos (el DNI de la persona, la oferta por escrito...); negociadlo y discutidlo todo, es mejor pasarse de 'sobrados' que lo contrario, e intentad contrastar las cosas siempre con terceros», por ejemplo, y en el caso de Irun, con la asociación local de consumidores, Acubi.

Cerró la charla la técnico de Juventud, Eunate Encinas, para detallar las ayudas a la emancipación de 100 euros al mes lanzadas por el Ayuntamiento. «Una gran ayuda», valoró Muñoz. «Ojalá la hubiera tenido cuando me independicé hace 6 años». También recomendó la guía que ha editado el consistorio, «un documento completo y muy bien hecho» que se encuentra en la iGazte e Irunvi.

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