Unos compañeros de trabajo que tienen mucho que enseñar

De izquierda a derecha, Pedro Martínez, Iñaki Ceberio, Itsasne Galardi, Fran Navarro, Iker Galarza, Patricia Ayo, Sergio Corchón y Haizea García, en la escalinata del Ayuntamiento./F. DE LA HERA
De izquierda a derecha, Pedro Martínez, Iñaki Ceberio, Itsasne Galardi, Fran Navarro, Iker Galarza, Patricia Ayo, Sergio Corchón y Haizea García, en la escalinata del Ayuntamiento. / F. DE LA HERA

El programa Pauso Berriak de Atzegi y Gureak fomenta la inclusión de personas con discapacidad intelectual en ambientes laborales ordinarios

JOANA OCHOTECOIRUN.

A Pedro Martínez, director del Conservatorio, varias personas le han comentado «la dulzura con la que me han atendido» cuando han llamado al centro. Y él se imagina inmediatamente quién fue la persona que cogió el teléfono: «Itsasne. Muchas veces, a mi me enseña cómo atender a la gente, con alegría y con simpatía». «Es que hay que ser así, ¿no?», le pregunta ella. «Sí, pero a veces a mi no me sale serlo todos los días, y tú me enseñas», le responde Pedro.

Itsasne Etxegarai lleva ocho años trabajando en el Conservatorio de Irun, a donde llegó como una de las primeras personas que participó en el programa Pauso Berriak, impulsado por Atzegi y Gureak. En el Conservatorio de Irun Itsasne desempeña tareas «de administración. Hago un poco de todo: atender a la gente, hacer llamadas, manejar el ordenador, el escáner y la fotocopiadora...». Pero, además de sus tareas, destaca otros valores de su puesto de trabajo: «mis compañeras son lo mejor que me ha podido pasar. Y Pedro es un encanto de hombre». «Nos echa piropos a todos», contesta el aludido.

El Conservatorio es noticia muchas veces por los premios y reconocimientos que reciben sus estudiantes, pero Pedro Martínez quiere visibilizar también la labor «de nuestro personal administrativo, de Bakartxo, Izaskun e Itsasne. Son parte fundamental de todos los logros por su contribución, eficiencia y simpatía».

Un apoyo para sus compañeros

Haizea García, por su parte, lleva año y medio trabajando en el área de Bienestar social del Ayuntamiento de Irun. «Pero me gustaría seguir muchos más. Estoy muy, muy contenta», asegura. Dedica buena parte de su jornada laboral a «meter datos en el ordenador». También se encarga de otras tareas de tipo administrativo, «como imprimir documentos». Su trabajo supone un importante apoyo para sus compañeros, como corrobora el delegado de Bienestar social, Sergio Corchón: «su implicación es muy importante. Haizea es un aporte fundamental en aspectos como las habilidades sociales y emocionales, y el trabajo en equipo».

Iker Galarza ha cumplido «dos años» trabajando en la biblioteca CBA. «Estoy muy, muy a gusto». Allí se encarga de «ordenar los libros y los periódicos, preparo las fotocopiadoras, sacar las monedas de las máquinas... Hago un poco de todo», resume. El bibliotecario, Iñaki Ceberio, hace un apunte: «lo principal que hace Iker es ponernos en orden a los demás. Desempeña una serie de tareas de apoyo que permanentemente intentamos ampliar e ir adecuando. Son tareas que hay que hacer constantemente y que le ocupan toda su jornada. Es muy metódico y ordenado, y siempre sabe a qué hora toca hacer cada cosa». Pero Iker también encuentra tiempo para preguntar a sus compañeros si puede echarles una mano con algo o si queda algún cometido pendiente del que pueda encargarse. Y no tiene ninguna duda: le gustaría seguir desempeñando este puesto de trabajo «mucho tiempo más», asegura.

Una mayor y mejor inclusión

Itsasne, Haizea e Iker son tres ejemplos del valor y el éxito del programa Pauso Berriak que, hace casi nueve años, pusieron en marcha Atzegi y Gureak. La inclusión de personas con discapacidad intelectual en ambientes laborales ordinarios, algo que entonces «parecía imposible de realizar, a día de hoy es lo que sucede en 150 empresas», explica Patricia Ayo, responsable de familas de Atzegi. «La valoración no puede ser más positiva. Ha habido un cambio de actitud que es lo que está facilitando una mayor y mejor inclusión».

Fran Navarro, responsable de Pauso Berriak, explica que el objetivo es que cada persona encuentre el mejor lugar de trabajo teniendo en cuenta sus características y habilidades: «si vamos a ir a las empresas a trabajar, tenemos que enseñarles lo que podemos hacer». Cualquier persona puede encontrar ese puesto en el que aportar y destacar si se le da la oportunidad. Itsasne, Haizea e Iker la tuvieron, y ahora la tienen los compañeros que trabajan y aprenden con y de ellos.