Cerca de cuarenta sociedades gastronómicas de Irun y Hondarribia mejoran su tasa de reciclaje

Melquiades Bohada, Amaia Monasterio y Herminio Nuin presentaron los resultados de la campaña./DE LA HERA
Melquiades Bohada, Amaia Monasterio y Herminio Nuin presentaron los resultados de la campaña. / DE LA HERA

El 72% de estos locales de Irun y Hondarribia han participado en una campaña impulsada por Servicios de Txingudi

JOANA OCHOTECOIRUN.

El 72% de las sociedades gastronómicas de Irun y Hondarribia han trabajado con Servicios de Txingudi en una campaña impulsada para mejorar las tasas de reciclaje de estas entidades. Ese porcentaje se traduce en que 38 de las 53 sociedades de la comarca se han involucrado en este programa impulsado por la Mancomunidad en colaboración con la Diputación de Gipuzkoa.

De los resultados de la iniciativa dieron cuenta ayer la responsable de la campaña, la técnico Amaia Monasterio, y representantes de dos de las sociedades participantes: Herminio Nuin, de Izoki, y Melquiades Bohada, de Los Perolas. Servicios de Txingudi ha realizado en los últimos años numerosas campañas de sensibilización en sectores como «centros escolares, restaurantes o polígonos industriales», y ahora «nos hemos querido centrar en las sociedades gastronómicas», explicó Amaia Monasterio. Estas entidades «están muy arraigadas en nuestra vida social y cultural, y son lugares en los que confluye mucha gente con sensibilidades diferentes hacia el tema del reciclaje».

Fomentar la separación de residuos en estos espacios puede suponer una influencia positiva en quienes no están habituados a hacerlo. Se calcula que «unas 6.000 personas» de Irun y Hondarribia pertenecen a alguna de esas 53 sociedades gastronómicas que existen en la zona, «además de todas las familias y amistades» de los socios «que también las usan».

500 gramos por comensal

Tampoco hay que olvidar que es un sector en el que se generan muchos residuos: la estimación es que cada año «se dan unas 229.500 comidas» en sociedades de la comarca. Cada persona, por cada comida o cena a la que asista, genera unos 500 gramos de residuos entre «vidrios, envases de plástico o metal, cartón, materia orgánica...». En total, «estamos hablando de que cada año se generan 115 toneladas de residuos en las sociedades gastronómicas». Ante estos datos, «nos pareció importante realizar una campaña de sensibilización», señaló Amaia Monasterio.

Tipos de residuos

Vidrio
Tras realizar el programa de sensibilización, el 84% de los locales participantes gestionan de manera correcta este residuo. Si bien muchos de ellos ya lo hacían antes, ahora con cuentan con material más adecuado.
Papel y cartón. Se trata del residuo que menos se recicla
sólo un 42% de las sociedades lo hace, si bien tras la iniciativa de Servicios de Txingudi ha habido una mejora del 10%.
Envases de plástico, metal y de tipo brick
Es el residuo en el que se ha visto la mejoría más significativa. El 59% de las sociedades lo recicla, el doble que antes de empezar la campaña.
Materia orgánica
Sólo uno de los locales separaba este residuo antes de la campaña. Ahora, el 51% tienen el sistema necesario para hacerlo, si bien está costando que los usuarios separen correctamente la materia orgánica.
Aceite
Ya se reciclaba en todas las sociedades participantes, pero la iniciativa de Servicios de Txingudi ha repartido embudos que facilitan su recogida.

El primer paso fue «realizar un diagnóstico» para conocer cómo se gestionan los residuos en cada sociedad. Hay que tener en cuenta que en estos locales se distinguen dos tipos de residuos según su origen: los que se generan en bodega se suelen separar correctamente. Son cajas y botellas de vino, latas de refrescos u otras bebidas o el propio embalaje de los productos que hay en las sociedades gastronómicas. Se detectaron más problemas respecto a la recogida selectiva de los residuos que producen los usuarios: generalmente se traen de fuera de los locales y se generan al cocinar o hacer uso de las instalaciones.

Información gráfica

Una vez concluido ese diagnóstico, «Servicios de Txingudi ofertó una serie de medidas» para mejorar las tasas de reciclaje, de manera personalizada. Cada entidad participante «escogió la que mejor se le adecuaba», indicó la técnico de la Mancomunidad. Algunos de los recursos puestos a disposición de las sociedades son envases para llevar comida sobrante, contenedores específicos para cada tipo de residuo, bolsas compostables o cartelería para colocar en las respectivas sedes gastronómicas e informar a sus usuarios.

Herminio Nuin concretó que en la sociedad Izoki «ya reciclábamos el vidrio, papel, metal, plástico...». Les faltaba hacer lo propio con la materia orgánica: Servicios de Txingudi les aportó «el material determinado» para ello. Herminio Nuin reconocía que «yo era muy nuevo en el tema del reciclaje. De hecho, fue un socio el que me metió en ello: como anécdota, una vez él había separado todo y me dijo que lo echara a la basura. Y lo tiré todo junto. La bronca fue terrible. A raíz de eso, decidí mentalizarme. La visita de Servicios de Txingudi me vino muy bien para ello», contaba el representante de Izoki.

Por su parte, Melquiades Bohada explicó que recibieron de Servicios de Txingudi «cubos y otros materiales» para separar cada tipo de residuos y adecuaron expresamente un espacio de su sociedad, haciendo una reforma en la zona de la cocina, «para poder colocarlos». En la sociedad de Los Perolas también han colocado «carteles informativos» que indican «qué hay que depositar en cada cubo». En Izoki también tienen información gráfica al respecto. «Es muy importante indicarlo claramente. Hay mucha gente que no distingue qué hay que echar en cada sitio sólo por el color de los contenedores», añadió Herminio Nuin.

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