La asociación Mugan entrega los Premios Pequeño Comercio de Irun

Los galardonados. Todos los premiados posaron para la foto de familia tras el acto celebrado en el Casino de Irun.
/F. DE LA HERA
Los galardonados. Todos los premiados posaron para la foto de familia tras el acto celebrado en el Casino de Irun. / F. DE LA HERA

Comerciantes y responsables institucionales apelaron al esfuerzo conjunto para afrontar los retos del sector

MARÍA JOSÉ ATIENZA IRUN.

La asociación Mugan celebró ayer la séptima edición de los Premios Pequeño Comercio de Irun, con los que reconoce públicamente la labor y trayectoria de comerciantes y hosteleros locales que ayudan a crear riqueza y empleo y a mantener vivas las calles de la ciudad.

El acto de entrega de premios se celebró en el Casino de Irun, al cierre del horario comercial de la mañana, y contó con la asistencia del alcalde, José Antonio Santano, y el delegado de Impulso de Ciudad, Miguel Ángel Páez.

Premios Pequeño Comercio de Irun 2018
Premio a la trayectoria comercial
Joyería Loe (Galerías Comerciales del paseo Colón, 31)
Premio a la Renovación Comercial
Bar Manolo (calle Mayor, 13).
Premio a la creatividad comercial
Frutería Deperita (calle Iparraguirre, 2, barrio de Artía).
Premio a la dedicación al comercio
Inma Gómez, de Boutique Krash (paseo de Colón, 31).
Premio al Comerciante Irunés del año
Muebles Minka (avenida República Argentina, 1 y calle Lope de Irigoyen, 10).
Diplomas para Comercios Emblemáticos
Establecimientos y año de apertura
Urbi Cocinas (1997); Duck (1991), Jurpis Decoración (1989); Alberto Moda Hombre (1983); Foto Llor (1977); Pescadería Félix (1972); Jostamendi (1970); Confecciones Alonso (1960); Calzados Vaquero (1958); Amuebladora de Gros (1952).

El presidente de Mugan, José Ignacio Bermúdez, felicitó a los premiados y apeló a la suma del esfuerzo público y privado para hacer frente a tiempos difíciles para el sector. «Irun no puede dejar de ser un referente comercial», dijo. «No podemos dejar que nuestras calles se queden vacías y sin vida. No son tiempos fáciles, por eso tenemos que mantenernos unidos y continuar trabajando para abrir la persiana cada día».

El gerente de Mugan, Tomás Maeztu, fue nombrando a todos los galardonados y reseñando sus méritos. El Premio al Comerciante Irunés del Año, otorgado «a un establecimiento reconocido por proyectar una imagen y unos valores deseables como distintivos del comercio urbano de Irun», recayó en Muebles Minka, y fueron los hermanos Alberto y Eduardo Merino quienes recogieron el trofeo, de manos del primer edil de Irun.

Minka (acrónimo de mimbre y caña) abrió sus puertas hace 25 años en la calle Lope de Irigoyen, donde ahora se encuentra su tienda de muebles de jardín. Desde el año 2003, este comercio irunés cuenta con otro establecimiento en República Argentina, esquina con la avenida de Iparralde. «Llevamos 25 años en este negocio, pero venimos de cuna», decía Eduardo Merino. «Suelo decir que no nací en la tienda de casualidad. Agradecemos mucho este premio. La competencia es fuerte en este momento. Están las compras online, pero al final, a la gente le gusta ver las cosas, tocarlas, probar el sofá desde el que va a ver la tele todos los días. También hay grandes cadenas que sabemos dónde están, pero nosotros intentamos diferenciarnos».

El Premio a la Trayectoria Comercial, destinado «a establecimientos que a lo largo de su carrera han demostrado su saber hacer y evolucionado constantemente», fue para Joyería Loe, un negocio que abrió sus puertas hace 32 años en las galerías del paseo Colón.

Renovación y dedicación

El Bar Manolo de la calle Mayor, que ha cumplido 58 años, recibió el Premio a la Renovación Comercial, que reconoce «a los establecimientos que hayan realizado una reforma sustancial en sus instalaciones, contribuyendo a la modernización de su estructura y actividad».

El Premio a la Creatividad Comercial fue para la Frutería Deperita del barrio de Artia, un establecimiento abierto hace 5 años que ha introducido secciones de producto ecológico y granel, además de ser «muy activo en redes sociales».

Inma Gómez, de la Boutique Krash, recibió el Premio a la Dedicación al Comercio, que reconoce el trabajo «de personas, propietarias o empleadas, que demuestran su constante permanencia y larga dedicación al mundo del comercio».

Además de los galardones citados, Mugan entregó sendos diplomas a diez comercios de Irun, que abrieron sus puertas entre los años 50 y 90. El más antiguo de ellos, fue la Amuebladora de Gros (1952), a cargo de los hermanos Pedro y Luis Laguardia, por el que han pasado tres generaciones de comerciantes.

El alcalde, José Antonio Santano, cerró el acto agradeciendo la labor del comercio local y confesando la preocupación generalizada por la actividad comercial en las ciudades. «Ninguno de nosotros se imagina una ciudad sin comercio y sin hostelería», indicó. «Vivimos un momento difícil, sobre todo para el pequeño comercio, pero los problemas hay que encararlos, y una de las cosas que siempre ha caracterizado a Irun es que ha sabido asumir los retos para salir adelante».