Los autobuses urbanos iniciarán en 2018 la conversión en eléctricos

El objetivo es que todos los buses urbanos acaben funcionando con motores eléctricos./
El objetivo es que todos los buses urbanos acaben funcionando con motores eléctricos.

El Pleno aprobó una prorróga a Auif hasta finales de 2017 para licitar el nuevo contrato con el margen de tiempo que exige la Unión Europea

IÑIGO MORONDO

El Ayuntamiento tiene la intención de transformar en eléctricos todos los autobuses de la flota del transporte público urbano. De acuerdo con las exigencias de la Unión Europea para la licitación de este servicio, un nuevo concurso debe publicitarse con al menos un año de margen para ampliar la concurrencia tanto como sea posible. De esta manera, y para trabajar con la vista puesta en unos pliegos que a partir de 2018 posibiliten la paulatina transformación de los vehículos, el Pleno ha aprobado esta semana la prórroga del actual contrato, adjudicado a la empresa Autobuses Urbanos Irun Fuenterrabía (Auif), hasta 31 de diciembre de 2017.

El alcalde, José Antonio Santano, explicó tras la sesión que los nuevos pliegos serán para diez años con el objetivo de que en ese periodo, toda la flota haya pasado a ser eléctrica. «Queremos ir más allá y que todos los vehículos municipales sean también eléctricos, que no produzcan emisión de CO2». En función de cómo evolucione esta tecnología en la automoción, se abre la puerta a que determinados vehículos, como los de emergencias o algunos de la Policía Local, no sean eléctricos, «pero en esos casos tenderíamos a híbridos, con motores eléctrico y de gasolina».

Los detalles de los pliegos para los autobuses en los que está trabajando el Gobierno local se discutirán «en la Mesa de Movilidad», explicó en el pleno la delegada de Movilidad, Cristina Laborda. «Es importante hablar de líneas, paradas y frecuencias, pero con estos pliegos queremos dar el salto a las cero emisiones».

David Soto, portavoz de SPI dijo alegrarse de la línea anunciada pero adelantó que su grupo votaría en contra. «Nos preocupa prorrogar el contrato a Auif cuando esta empresa está entre las 25 que, junto con la Diputación y Guitrans, se han visto incluidas en un procedimiento incoado por la Autoridad Vasca de la Competencia en relación con un procedimiento sancionador por reparto de la competencia y fijación de precios. Desconocemos las consecuencias que puede tener, pero estando eso en curso tenemos dudas con esta prórroga a esa empresa».

Laborda advirtió que, de acuerdo con la nueva directiva de la UE, no se puede convocar un concurso hasta al menos un año después de anunciarlo en el Boletín Oficial, «por lo que si no prorrogamos el contrato actual dejaríamos de tener servicio público de autobús, así, tal cual, porque no tendríamos ninguna manera de contratarlo». Santano añadió que Auif lleva «muchos años prestando servicio en la ciudad a plena satisfacción y muchos trabajadores dependen de ella» y que «existe la presunción de inocencia y hasta que el Tribunal de la Competencia diga algo, conviene ser prudentes y no adelantar juicios».

Dudas también en Bildu

El portavoz de EH Bildu, Oinatz Mitxelena, también puso objeciones. Sobre los vehículos eléctricos, valoró que «serán sostenibles y sin emisiones en función de cómo se produzca la electricidad que usen», por lo que propuso, «otra vez», que el ayuntamiento se adhiera a la cooperativa Goiener «para garantizar que el suministro eléctrico provenga de fuentes renovables y verdes». En cuanto a la gestión, y aludiendo al proceso que había mencionado Soto, señaló que las dudas terminarían «si realizamos la gestión del servicio directamente, si creamos una sociedad pública».

Laborda contestó a esto último recordando que «los primeros pliegos que han mirado los técnicos municipales para redactar el futuro contrato fueron los últimos que sacó la Diputación para gestionar el transporte urbano de Gipuzkoa, cuando gobernaba Bildu, que no creó una empresa pública. Nuestras tres líneas de autobús son anécdota si los comparamos con el transporte guipuzcoano. Esos son los pliegos desde los que hemos empezado a trabajar aunque, eso sí, aumentando el componente medioambiental al introducir los autobuses eléctricos».

La prórroga salió adelante con los votos a favor de Socialistas de Irun, EAJ-PNV y Grupo Popular mientras que Euskal Herria Bildu y Sí se Puede Irun finalmente se abstuvieron.