La pirueta más bonita de Ion Areitio

Ion Areitio posa con sus familiares y el alcalde Txomin Sagarzazu en la majestuosa terraza del Parador, con el campanario de la parroquia al fondo./FOTOS: F. DE LA HERA
Ion Areitio posa con sus familiares y el alcalde Txomin Sagarzazu en la majestuosa terraza del Parador, con el campanario de la parroquia al fondo. / FOTOS: F. DE LA HERA

El joven ciclista no pudo contener la emoción al recibir la Insignia de oro de la ciudad Junto con el alcalde Sagarzazu prendió la mecha del primer cohete que anuncia el inicio de las fiestas

I. A.HONDARRIBIA.

Ver a Ion Areitio practicando su deporte es un espectáculo. No es fácil seguir sus competiciones, pero sí se pueden disfrutar sus movimientos cuando entrena en el espigón, en algunas calas de Jaizkibel o en el circuito permanente que está junto al hospital comarcal. Maravilla la manera en la que domina esa pequeña bicicleta sobre los obstáculos y las piruetas que hace.

La de ayer era la más complicada que ha tenido últimamente y la más bonita al mismo tiempo. Tímido y sensible como es, a Areitio le cuesta aguantar las emociones en los actos de homenajes o reconocimientos. En las tres veces consecutivas en las que ha ganado el Premio Txema Olazabal a mejor deportista del año, o en el homenaje que recibió hace dos años en el Ayuntamiento, se le cortaba la voz cuando le tocó el momento del discurso.

Como el calibre de recibir una Insignia de oro de tu ciudad es todavía mayor que los actos anteriormente mencionados, también fue mayor el grado de emoción de Areitio ayer en el salón de plenos. Tenía los ojos vidriosos cuando se sentó, empezó a llorar durante el discurso del alcalde y siguió haciéndolo mientras hablaba Iñaki de Mujika. Se estaría acordando de todos los esfuerzos que le han llevado a ser, entre otras muchas cosas, dos veces tercero del mundo y desde el 21 de julio campeón de Europa y, sobre todo, de aquel año que pasó en blanco por una lesión en la muñeca izquierda.

El alcalde Sagarzazu aplaudió los logros deportivos y la forma de ser de AreitioEl periodista Iñaki de Mujika destacó «su humildad, sacrificio y generosidad»

El peso de la Insignia

Desde el día en que le comunicaron la decisión, Areitio era consciente del peso y responsabilidad de la Insignia. O quizás no tanto y sí se dio cuenta ayer que, con solo 25 años, entra en una lista selecta, en la que además de tener físicamente la propia Insignia, recibe el reconocimiento del Ayuntamiento y de toda la ciudad.

Así lo hizo saber el alcalde en su discurso, en el que mencionó en primer lugar «los valores. Sin dejar de lado sus excelentes resultados deportivos, en Ion Areitio vemos unos valores positivos para la sociedad y especialmente para la juventud. Y precisamente hablando de juventud, no importa la edad de alguien si aporta algo positivo a la sociedad».

Para entregarle la Insignia de oro, el Ayuntamiento ha valorado que Areitio es «un ejemplo imprescindible de la aportación que los jóvenes realizan a la sociedad hondarribitarra, con sus excepcionales logros deportivos y sus magníficos valores. Hemos tenido en cuenta que Ion Areitio ha obtenido unos magníficos resultados, pero además se ha valorado que en su trayectoria deportiva ha demostrado una y otra vez poseer unos valores de gran importancia en la vida, como pueden ser la capacidad de mejora de las condiciones personales, el respeto hacia los contendientes, el trabajo bien hecho o la humildad, entre otros. También el hecho de que lleva el nombre de Hondarribia por Europa y el mundo una y otra vez».

Por su parte, al periodista Iñaki de Mujika le tocó glosar la figura del homenajeado, señalando que «supe acerca de Ion Areitio cuando se proclamó campeón del mundo júnior. Nuestro primer encuentro estuvo lleno de vida, y después hemos establecido una bonita relación de deportista y periodista».

Añadió que «es ejemplar su afán de superación, no escatima esfuerzos en nada y su vida es un continuo sacrificio. Si no fuera por sus padres no estaría donde está, porque practica un deporte que tiene ayudas mínimas y en el que llega a perder dinero o no ganarlo en una temporada, por gastos como esos larguísimos viajes». Acabó diciendo que «es una persona humilde, muy fácil de querer. Es un buen exponente de la juventud, referente de sus compañeros y está orgulloso de su ciudad».

«Esto es muy especial»

Ya con la Insignia puesta en la camisa, le tocaba hablar al protagonista, que a duras penas pudo hacerlo porque se le entrecortaba la voz antes de acabar cada frase. Las ovaciones del público le ayudaban a retomar la ardua tarea, más difícil que cualquier pirueta que tenga que realizar en competición, y aseguró que «es muy especial recoger esta Insignia. Veo aquí muchas caras conocidas, a gente que forma parte de mi vida y que me ha apoyado en todo y en mi deporte. Gracias sobre todo a mi familia, porque si no fuera por ellos hoy no estaríamos aquí. Y gracias también al Ayuntamiento, porque al otorgarme este premio se ha señalado que es tanto por los resultados deportivos como por los valores que tengo, y eso me hace sentirme más orgulloso si cabe».

El final del acto dio pie para un brindis por unas felices fiestas patronales.

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