Jaizkibel propone una planificación más sólida para facilitar el diálogo

Jaizkibel pide respeto para su compañía el día 8. / F. DE LA HERA
Jaizkibel pide respeto para su compañía el día 8. / F. DE LA HERA

Considera que la experiencia frustrada puede convertirse en una oportunidad

I.A.HONDARRIBIA.

Jaizkibel lamenta que se haya frustrado la iniciativa de diálogo entre las partes que entienden de distinta manera la participación en el Alarde y cree que «esta experiencia puede convertirse en una oportunidad» para el futuro, por lo que propone al Ayuntamiento y a la Diputación «la financiación de un intermediario o equipo de intermediarios que pueda establecer una planificación más sólida y con un calendario más amplio que el utilizado en este encuentro».

Tras unos contactos previos con las partes, para el lunes estaba prevista una reunión conjunta para iniciar un diálogo, pero la cita no se llegó a celebrar y los protagonistas no supieron de la suspensión hasta pocos minutos antes de la hora prevista. Tanto Alarde Fundazioa como Hondarribiko Emakumeak realizaron sus análisis el martes y el miércoles y ayer se posicionó Jaizkibel.

La asociación que defiende la participación de las mujeres como soldados en el Alarde empezó el comunicado con una cronología: «Desde la constitución de Jaizkibel Konpainia en 1997 hemos propuesto la creación de espacios de diálogo para tratar de la participación igualitaria de las mujeres en el Alarde, sin que hasta al momento los pocos encuentros realizados hayan dado su fruto. A principios de 2019 la Diputación Foral de Gipuzkoa puso en marcha un amplio proceso de diálogo, abierto no sólo a miembros de Alarde Fundazioa y Jaizkibel Konpainia, sino al resto de la ciudadanía, pero que no llegó a término por razones que nunca nos comunicaron oficialmente. Antes de que se diera por finalizado este proceso, Alarde Fundazioa hizo una nueva propuesta de diálogo con la condición de que el mediador fuera el alcalde y limitada a la reducción de la tensión el día 8 de septiembre».

Esa propuesta llegó en febrero y primero Jaizkibel la desestimó, defendiendo que estaba abierto un proceso en la Diputación, pero después aceptó participar «siempre que el facilitador fuera consensuado por ambas partes, así como que el objetivo fuera la solución para la incorporación de las mujeres en el Alarde».

Reflexiones sobre lo ocurrido

El espacio de encuentro fue organizado y financiado por el Ayuntamiento, con la participación de la facilitadora Jenny Pearce, y tras la ruptura del mismo, Jaizkibel ha querido compartir algunas consideraciones.

De salida, dicen, «nos alegramos de que Alarde Fundazioa considere el diálogo como una vía para solucionar conflictos y lamentamos que esta iniciativa se haya visto frustrada casi en su inicio».

Recuerda Jaizkibel que iba a participar en este espacio de diálogo «siempre y cuando se abordaran las posibles soluciones al conflicto. Finalmente aceptamos el objetivo limitado a la reducción de tensión del día 8 de septiembre, como paso previo a una posible continuidad del proceso de diálogo».

En relación a las reuniones mantenidas con la facilitadora, «ella ha recalcado que estos procesos se fundamentan en la co-construcción de las condiciones para el diálogo, donde todos los grupos aportan ideas, marcan sus prioridades y deben ser escuchados, y en la discreción antes, durante y después de los diálogos con el objetivo de que las partes puedan expresarse libremente».

Sin detalles de las bases

Recuperando la idea recogida en el comunicado de Jenny Pearce de que «aún se necesitaba más tiempo y trabajo para abordar las bases del diálogo y trabajar para que ese encuentro se desarrolle de modo tranquilo y fructífero para todas las partes», desde Jaizkibel señalan que «desconocemos los detalles concretos de las bases a alcanzar a los que la facilitadora se refiere, ya que en ningún momento fueron compartidos con las partes implicadas».

Para Jaizkibel, «a pesar de que esta experiencia muestra falta de cultura de diálogo en nuestra comunidad, y en principio podría ser considerada como un fracaso, puede convertirse en una oportunidad. Por ello y con el propósito de continuar con el diálogo a fin de llegar a una integración igualitaria de las mujeres en el Alarde, proponemos al Ayuntamiento y a la Diputación la financiación de un intermediario o equipo de intermediarios que pueda establecer una planificación más sólida y con un calendario más amplio que el utilizado en este encuentro».

Estima Jaizkibel que «el diálogo debería ampliarse al resto de colectivos sociales de Hondarribia, ya que el Alarde es Patrimonio Cultural de todos los hondarribitarras y consideramos que la mayoría de la ciudadanía está implicada en este conflicto».

Por último, desde Jaizkibel «pedimos que nuestra compañía y nuestros simpatizantes sean respetados el día 8 de septiembre durante todo el recorrido, y especialmente en Kale Nagusia. Esperamos que no se repita el lamentable espectáculo que llevamos sufriendo 14 años».