«La guerra no acaba cuando dice wikipedia»

La biblioteca de Sarajevo hecha pedazos en el objetivo de Gervasio./
La biblioteca de Sarajevo hecha pedazos en el objetivo de Gervasio.

El fotógrafo ofrece dos nuevas visitas guiadas que comenzarán a las 10.30 y a las 12.30 horas La exposición 'Sarajevo, guerra y paz', de Gervasio Sánchez, se clausura hoy en Arma Plaza

E.P.HONDARRIBIA.

«Empecé a ser consciente de que había estado en sitios que no me habían matado de milagro», explicaba Gervasio Sánchez en una de las visitas guiadas que ha ofrecido durante el fin de semana a su exposición 'Sarajevo, guerra y paz'. El famoso fotoperiodista hizo esta reflexión en el año 2008 sentado en una cafetería de la actual capital de Bosnia y Herzegovina, pensando que cuando hizo las fotos en blanco y negro, en plena guerra, «le hubiesen barrido de haber pasado por allí».

Curtido en mil batallas -nunca mejor dicho-, el conflicto de los Balcanes es sin duda el que más le ha marcado al que fuera Premio Nacional de Fotografía en 2009, que ha vivido en primera persona guerras civiles en Perú, Ruanda, Somalia, Nicaragua o El Salvador. «Cuando doce familias controlan todo un país entiendes que la gente se levante, pero lo que sucedió en el 'patio trasero' de Europa es más difícil de comprender».

Gervasio llegó a los Balcanes en 1991 -ya lo había hecho en 1981 a Yugoslavia en una ruta interrail- en plena guerra de Croacia con 32 años. Nunca hizo un curso de fotografía pero asegura que aprendió de los mejores del mundo. Uno de ellos le estimuló para que fotografiará en blanco y negro. Trabajó de 1992 a 1994 en el cerco de Sarajevo y se juró unas cuantas veces que no regresaría tras aquella experiencia, pero «he vuelto tantas veces que lo conozco mejor que Zaragoza», afirma.

Fue en la capital aragonesa donde en 2008 le plantearon un trabajo que le hizo regresar. Quería ver vida en los lugares en los que había visto tanta muerte. «Las guerras no acaban cuando dice wikipedia, las consecuencias siguen ahí», apunta. Escogió cuarenta fotografías en blanco y negro tomadas durante la guerra y se propuso captar los mismos lugares, en color, quince años después en tiempos de paz.

'Pazi Snajper'

La primera de las instantáneas elegida para la exposición enseña una de las pintadas que más famosa se ha hecho con el paso del tiempo: 'Welcome to hell' (Bienvenidos al infierno), se puede leer en una de las paredes de la calle. En otra 'Pazi Snajper' (Cuidado, francotiradores). Las dos captan espacios en los que aparecen ciudadanos que parecen estar ajenos al conflicto. Sánchez destacó «cómo se enfrentaron las personas a la violencia. La gente salía a la calle intentando mantener la dignidad, la normalidad, ya fuese haciendo cola para lavar la ropa o yendo al colegió, y a muchos les costó la vida».

Una de las imágenes más repetidas de la guerra de los Balcanes es la de la biblioteca de Sarajevo. Objetivo militar «porque se consigue destruir la memoria de todo un país». Gervasio tuvo la suerte de captarla de una forma única, con un haz de luz que se filtra a través de los agujeros hechos por la artillería. Unos niños jugando a baloncesto en plena guerra o una pareja paseando entre francotiradores son algunas de los fotos más famosas de la exposición. «La gente se habituó tanto a la guerra que dejó de autoprotegerse», comentó en relación a esta última imagen.

El fotógrafo explicó que «las personas entendemos mejor la guerra a través de los civiles». Ellos son los principales protagonistas de la comparativa recogida en la muestra. En una de ellas aparecen varios niños jugando en la calle en blanco y negro. En su regreso en tiempos de paz, Gervasio volvió a la misma calle con la intención de encontrarlos. Tocó un timbre cercano preguntado si alguien reconocía a esos jóvenes.

«Llamé a la puerta, me abrió una niña de catorce años y le pregunté si conocía a los niños de la foto. La respuesta fue afirmativa, me dijo que era su hermano, que pasase, que estaba allí mismo durmiendo en el sillón. A los diez minutos estaban todos los integrantes de la imagen, la madre llorando porque nunca había podido ver fotografías de sus hijos de pequeños, y yo pude obtener la instantánea de esos niños, ya hombres, quince años después».

Los interesados tienen hoy la última oportunidad de acudir a la exposición (de 10.00 a 14.00) con dos visitas guiadas que comenzarán a las 10.30 y a las 12.30 horas.