Entrañable homenaje a la portera Mariasun Quiñones

La jugadora hondarribitarra se dirige, emocionada, al público que llenó el salón de actos. /  F. DE LA HERA
La jugadora hondarribitarra se dirige, emocionada, al público que llenó el salón de actos. / F. DE LA HERA

I.A. HONDARRIBIA.

Mariasun Quiñones recibió un segundo homenaje ayer en el Ayuntamiento, que la víspera había abierto sus puertas para recibir a todo el equipo de la Real Sociedad campeón de la Copa de la Reina. Ayer no hubo tanta gente como el jueves, pero sí la suficiente para dejar pequeño el salón de actos del Ayuntamiento. Y, sobre todo, gente cercana a la protagonista.

Como sus hermanos, que le dedicaron sendos discursos muy emocionantes. Según Joseba, «habéis escrito una página en la historia de la Real Sociedad y con letras de oro. En la calle no se habla de otra cosa y del gran partido que hiciste. Fuiste una gran muralla, como la que tenemos en Hondarribia. Es un orgullo como hermano y como portero no sólo lo que habéis conseguido, sino la constancia y el trabajo de tantos años. Desde los cinco años se vio claro que el fútbol iba a ser vuestra pasión».

Vuestra, de Mariasun y también de Nekane, quien reconoció que «tengo una debilidad con mi hermana. Hace tiempo que empecé a aprender de ti. Estos días muchos me confunden contigo pero ojalá pudiera parecerme a ti tanto como la gente piensa».

Por parte de Hondarribia Futbol Elkartea, el presidente Joxean Arrieta describió a Mariasun como «un ejemplo para las niñas, esperemos que más se apunten a jugar en nuestro club». Y Naiara Salinas, que fue entrenadora de las dos hermanas Quiñones, remarcó que «estamos muy orgullosos de lo que habéis conseguido. El fútbol femenino está en boca de todos, esperemos que no sea solo un boom».

Antes de entregarle un obsequio, el alcalde Txomin Sagarzazu destacó «el gran trabajo de equipo y la solidaridad que vimos en la final de la copa. Y el orgullo es doble por ver cómo Mariasun estuvo paseando la bandera de Hondarribia tanto en la final como en las celebraciones».

La protagonista del homenaje, para entonces muy emocionada, señaló que «el mayor premio no es el título, sino ver a tanta gente hoy conmigo y ver la felicidad en muchos de vosotros. Gracias a mi familia y sobre todo a las mujeres de mi familia, por ser guía y referente en mi camino».