Calentando motores para el 8 de septiembre

Calentando motores para el 8 de septiembre

La tercera edición del Alardearekin Bat volvió a convertirse en la antesala perfecta de las fiestas | La lluvia respetó la jornada y se celebraron todas las actividades previstas por parte de Alarde Fundazioa

EDU PRIETOHONDARRIBIA

Los participantes más madrugadores de la tercera edición del Alardearekin Bat comenzaron la jornada con buenas noticias. La abundante lluvia caída durante la noche no hizo acto de presencia por la mañana y el corte de cinta previsto para las 9.00, en Gernikako Arbola, pudo llevarse a cabo sin la necesidad de tener que desplegar los paraguas.

La poco halagüeña previsión meteorológica, especialmente para la primera parte del día, hizo que los ánimos comenzasen algo calmados pero el ambiente fue creciendo a medida que transcurrió la jornada. Los chubasqueros de primera hora fueron dando paso a vestimentas un poco más propias de la época en la que nos encontramos y los cinco puntos de encuentro previstos en el recorrido comenzaron a llenarse de gente.

Durante la mañana la acción se concentró en Santiagotxo y en el caserío Bottika, donde no faltaron música, una exhibición de herri kirolak o una degustación de callos. La gastronomía volvió a ser un año más parte imprescindible de la fiesta con los talos, la txistorra o la paella como platos estrella.

Intenso programa

Quienes quisieron probar algo más sofisticado, tuvieron a su disposición el pintxo gourmet elaborado por Gorka Irisarri, de la Gastroteka Danontzat. Un guiso de cerdo duro con cochinillo asado desmigado, salsa, y sésamo negro tostado. «Hemos repetido», reconocían Marina y Asun en Bottika. «Hemos empezado a las nueve de la mañana y estamos un poco cansadas. Teníamos miedo de la lluvia pero de momento hemos tenido suerte», contaban. Alcanzado el mediodía, la actuación de la Ama Guadalupekoa en aguas de Getxo empezó a centrar la atención y la gente se arremolinó en torno a la pantalla gigante situada en la carpa del frontón Jostaldi.

Allí se encontraba el burgomaestre, Iñaki Sagarzazu, que valoraba de forma positiva la primera parte del Alardearekin Bat. «Estábamos pendientes con la amenaza de lluvia pero nos ha respetado y todas las actividades han podido seguir su marcha sin que tengamos que suspender ninguna», señalaba. A pocos metros, los más pequeños disfrutaban con los hinchables, los gigantes, los paseos a caballo o el tiro con arco».

A las 14.30 comenzaron a degustar los cuatrocientos comensales de la comida popular de Soroeta un menú compuesto por fritos, ensalada mixta, paella y milhojas de crema. Sin demasiado tiempo para la sobremesa, la Banda llegó alrededor de las 16.30 y todos los presentes volvieron a Gernikako Arbola. Los que todavía conservaban fuerzas alargaron el día hasta la 'disko festa' y los que no, empezaron a plegar velas, que se avecinan semanas intensas.