Aniversarios, memoria y euskera

En marzo se abrió la rotonda de Amute, cambiando radicalmente la zona y la circulación. / F. DE LA HERA
En marzo se abrió la rotonda de Amute, cambiando radicalmente la zona y la circulación. / F. DE LA HERA

Este lunes acaba un 2018 en el que la solidaridad ha vuelto a estar muy presente |

I.A. HONDARRIBIA.

Acaba el año y es momento de hacer balance. Un repaso a las páginas de este periódico desde el uno de enero hasta ayer permite contemplar unos cuantos aniversarios, varios homenajes, el interés por la memoria histórica, la presencia destacada del euskera con el Euskaraldia, obras importantes como la rotonda de Amute o la ladera de Iterlimen y que se mantiene la solidaridad de los hondarribitarras.

El año empezó con tres proyecciones con aforo completo en el auditorio de 'Arte al agua', el documental sobre arrantzales vascos en Terranova y ha terminado con el estreno de 'Amakiña bat itsaso kontu', de entrevistas a gente de la mar, también llenando Itsas Etxea, donde se volverá a proyectar por partida doble el 26 de enero.

A principios de año empezó a venderse 'Ciudad de matices', obra de Jaavier Sagarzazu e Ylenia Benito con la que arranca una lista de publicaciones que sigue con el 'Relato de la Guerra Civil en Hondarribia' por parte de Aitzol Arroyo, la recopilación 'Cosas de Alde Zaharra' de Ernesto Goiricelaya, la novela 'Las siete magníficas' de Pedro Almajano, o la reedición, de la mano de Pedro Barruso, de 'Horas críticas. Cómo se desarrolló el movimiento revolucionario en el Bidasoa' de Ramón Sáinz de los Terreros.

En varios de esos libros se aprecia el interés por la historia, que se ha visto reflejado en otras direcciones. Por ejemplo, en la exhumación de los restos de Jesús Carrera, fusilado en Alcalá de Henares en 1945 o en la exposición sobre el campo de concentración de Gurs.

Y de historia más reciente llegan algunos aniversarios. Siempre apetece celebrar números redondos y así lo han hecho Emeki Elkartea y Psilocybe Musika Elkartea por sus bodas de plata, o la txaranga Abiyuan por sus quince años. 50 se han cumplido desde que el castillo de Carlos V es Parador y eso ha supuesto varios actos y jornadas de puertas abiertas.

Las monjas de San Gabriel

En abril se llevó a cabo el homenaje a la Comunidad de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que decían adiós a la Residencia San Gabriel, donde desarrollaban su labor desde 1976.

La bondad de esas monjas enlaza con la solidaridad que han vuelto a mostrar los hondarribitarras. El colectivo Katsikas recogió una tonelada de ropa y 3.500 euros para refugiados sirios, Sport Mundi entregó a Aspanogi 23.285 euros de las acciones del año anterior y la quinta 'Beñat Elzo mendi lasterketa' reunió a 1.503 participantes y recaudó 15.125 euros para Pausoka. 2.000 más aportó Klink con su comida solidaria y en las nueve realizadas este año ha recogido casi 33.000 euros para diversas causas.

El motor de esta actividad, Josema Nogueras, recibió un homenaje y también tuvo el suyo Enrique Lekuona al cumplirse un año de su fallecimiento. El grupo Ondare organizó una exposición con sus trabajos en Arma plaza, en una sala donde en verano se pudo ver la colección de sacacorchos de José Mari López y recientemente la fotografías de rederas de Estitxu Ortolaiz o la de imágenes de la historia de Futbol Elkartea, que ha empezado pronto a celebrar sus bodas de oro.

Deporte y cultura

Del mundo del deporte, destacar otra gran temporada de la Ama Guadalupekoa culminada con la bandera de La Concha y la entrada de dos patrocinadores importantes como GO fit y Bertako igogailuak. Arraun Elkartea y el Club Náutico empataron como mejor club en los premios Olazabal, donde se homenajeó a Miguel Angel Izquierdo y José Javier Aristi, además de premiar como mejores deportistas del año a Mariasun Quiñones y Ion Areitio. Este último, campeón de Europa y segundo del Mundo, recibió la insignia de oro de la ciudad.

Del mundo de la cultura podemos destacar la exposición y actividades en torno al aniversario de la publicación de Frankenstein, la concentración de muxikoak con cerca de 400 participantes, la celebración de Euskalphoto o las acciones de Judas Arrieta devolviendo la pintura a la calle.

Y centrándonos en la música, Raimundo Amador repitió en el festival de blues, se celebró con éxito la feria de disco Amua en el auditorio y los festivales Fenomena y de reggae. De distintos calibres y para públicos diferentes actuaron Los Sabandeños y Lola Indigo.

Además, el Euskaraldia tuvo alta trascendencia en Hondarribia, con 1.985 participantes, 1.580 ahobizi y 405 belarriprest.

Actuaciones urbanísticas

El año que acaba nos ha dejado una intervención urbanística notoria con la rotonda de Amute y otra también necesaria en el arreglo de la carretera y ladera de Iterlimen. Acabó además otra fase de la reurbanización de la calle Santiago y hubo que arreglar un importante corrimiento de tierra en la subida a Guadalupe. Otro revés es el que supone el cierre del aparcamiento de La Benta, debido al mal estado de la estructura.

En materia de vivienda, Muliate-II está acabado y en marcha Presa-I y Presa-II. Las rederas tienen un edificio nuevo para desarrollar mejor su labor y queda poco para que esté operativo el bidegorri entre Amute y Jaizubia. El proyecto de tanatorio en Gabarrari kalea ha suscitado quejas por parte de algunos partidos de la oposición, al igual que el del mega oulet en Zaldunborda. Esos temas ya quedan para 2019 y los recogeremos en su momento y, como siempre, en un resumen del año como este que aquí acaba.

 

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