Zugarramurdi celebra su Zikiro jate en la cueva

Gran ambiente en los aledaños de las cuevas en uno de los actos más populares de las fiestas de la localidad. / ADC
Gran ambiente en los aledaños de las cuevas en uno de los actos más populares de las fiestas de la localidad. / ADC

Un millar de comensales se dieron cita en la tradicional fiesta de la localidad

ALICIA DEL CASTILLO ZUGARRAMURDI.

Es una de las citas más multitudinarias de la comarca en el mes de agosto, el zikiro jate en las cuevas de Zugarramurdi, dentro del programa de fiestas de la localidad y al que cada año se acerca un millar de personas.

En total, unos 260 cuartos de 65 corderos con un peso de unos 14-15 kilos, fueron ensartados en palos de avellano que se asaron lentamente desde primera hora en las brasas de un fuego de leña de roble. La tradición centenaria se importó a la comarca desde tierras argentinas y suele ser la cita principal en muchas localidades de la comarca, pero a la que más gente acude es precisamente a la de Zugarramurdi, quizá por el encanto especial que supone disfrutarlo en la gran cueva.

Al zikiro le acompañan el caldo y la piperrada (una fritada de tomate, pimiento y otras verduras de la que se preparan unos 200 kilos), más unos 60 quesos, decenas de litros de café, pan y el vino que se refresca en Urandia (Infernuko Erreka o fuente del infierno), copas y puros.

El zikiro llegó a la zona gracias al vecino y emigrante Andrés Pery, que la trajo de Argentina. Un siglo después no paró de crecer, hasta que los mismos vecinos, fijaron en 800 los comensales de pago. Los vecinos que se encargan de cocinar, las charangas, los gaiteros y otros competan el millar.