De regreso al Colegio de Lecároz

La foto de familia de los asistentes ayer a Lecároz.
/A.D.C.
La foto de familia de los asistentes ayer a Lecároz. / A.D.C.

Colocaron una placa en recuerdo de José Antonio Argaña, profesor de gimnasia, fallecido este año Los antiguos alumnos se reunieron para recordar los 50 años de la inauguración del nuevo Colegio

ALICIA DEL CASTILLO BAZTAN.

Un centenar de antiguos alumnos del Colegio de Lecároz se reunieron ayer en el Txoko, la sede de la Asociación, para conmemorar el 50 aniversario de la inauguración del nuevo Colegio. Con el acto querían recordar parte de la historia del desaparecido colegio y de lo que fueron las nuevas instalaciones, reconvertidas en la actualidad en Instituto de Educación Secundaria Obligatoria de Lekaroz y el albergue.

Los actos del día comenzaron con un almuerzo y la entrega de credenciales en el Txoko. A continuación se dirigieron a visitar las instalaciones del nuevo colegio con las que recordaron muchos de los momentos que vivieron en el centro. Después no faltó un aurresku interpretado por dantzaris y txistularis de Irurita, ni la entrega de 31 diplomas a antiguos alumnos que estaban hace 50 años estudiando en Lecároz.

Uno de los actos más emotivos fue el sencillo homenaje póstumo que realizaron a José Antonio Argaña, el que fuera profesor de gimnasia en el centro educativo desde 1975 hasta el cierre del Colegio en 1990, y quien además consiguió con el grupo de atletismo muchos logros. En el homenaje se pudo ver un reportaje audiovisual realizado para la ocasión por el antiguo alumno Joseba Aristizabal y en el que han participado antiguos alumnos, recordando su paso por el equipo de atletismo. Se descubrió además una placa en recuerdo a Argaña y se le entregó un pequeño roble a la familia, que no quiso perderse le cita. Todos se reunieron de nuevo en el Txoko, donde, en el exterior, celebraron una comida de hermandad.

Historia

El 1 de junio de 1968 se inauguró de forma oficial el nuevo Colegio de Lecároz. Como escribía Eulogio Zudaire en el libro 'Lecároz, Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (1888-1988)', «Se inauguraba todo el complejo residencial, didascálico y administrativo... en sus cuatro pabellones. Holgura, luz y una cierta ingravidez juvenil enseñoreaban su estructura».

Las obras habían comenzado el 26 de abril de 1966. Ese día se colocó la primera piedra «arrancada de la casa nativa del Padre Joaquín María de Llevaneras». Se buscó para la solemnidad del acto una evocación de enlace en una fecha singular: último día de las bodas de Diamante del Colegio (1891-1966), festividad de Nuestra Señora del Buen Consejo.

Como narra Fermín Goñi, escritor, periodista y presidente de la Asociación de antiguos alumnos, en 'Lecároz en 100 palabras', «La inauguración fue, por decirlo de alguna manera, 'estilo Lecároz'». Junto a la cafetería se habilitó un estrado bajo un toldo, donde se sentaron las autoridades convocadas: el ministro de Justicia, Antonio Mª de Oriol Urquijo, el vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra, Félix Huarte, el gobernador civil de Navarra, Francisco Queipo de Lleno, el Inspector Jefe de Educación Media, ángel Fernández Aguilar y el arzobispo de Pamplona, Enrique Delgado Gómez. Leyó unas palabras de bienvenida el rector, P. Aurelio Laita, bendijo las instalaciones el arzobispo Delgado Gómez y el ministro Oriol dio por inaugurado el colegio. Luego hubo una exhibición de gimnasia y otra de dantzas. Las autoridades y parte del claustro capuchino recorrieron los edificios y hubo un magnífico almuerzo en el comedor del colegio.

Los pabellones A y B habían entrado en funcionamiento el 5 de octubre de 1967, con dormitorios, aulas, capilla, vestuarios, aseos y diversas otras dependencias. El pabellón A, destinado a Ingreso y Bachillerato Elemental, con 250 plazas, en dormitorios de 10 y 6 camas y el pabellón B, con 120 plazas y una planta más con, desde dormitorios de a cuatro, con estudio y terraza corrida, hasta habitaciones individuales destinadas a los de 6º y Preu. La planta inferior, destinada a prefecturas, biblioteca escolar, sala de profesores y de juegos.

En ambos, capilla y en el B, cocina -que no funcionó- y cafetería. El tercer pabellón se destinó a museos, gabinetes, laboratorios, salas de conferencias, auditorio de música, música instrumental, sala de dibujo, despacho psicotécnico... En un edificio independiente se situó la cocina y comedores, despachos, recepción, lavandería... (Años después se construiría el polideportivo cubierto, que se inauguró el 25 de abril de 1980).

50 años después y a pesar de que el viejo Colegio ya no existe, los antiguos alumnos demostraron que la familia lecarocista sigue viva y no olvida los buenos momentos que pasaron en este centro educativo de renombre.

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