Todo el ciclo del agua de uso urbano, a debate en Bertiz

Ciclo del agua. Se intenta reducir el consumo solucionando fugas y mejorando prácticas de eficiencia. /
Ciclo del agua. Se intenta reducir el consumo solucionando fugas y mejorando prácticas de eficiencia.

Se llevó a cabo la primera reunión zonal del proceso de participación del Plan director del ciclo integral del agua en suelo urbano

ALICIA DEL CASTILLO OIEREGI.

Se celebraba ayer en Bertiz la primera de las reuniones zonales dentro del proceso de participación del Plan director del ciclo integral de agua de uso urbano 2019-2030. Su objetivo es dar a conocer a la ciudadanía, a las instituciones y a cualquier colectivo interesado, el contenido de este plan, así como recoger posteriormente sus aportaciones, ideas, críticas y sugerencias, para enriquecerlo, ratificarlo o modificarlo.

El plan, que comprende el abastecimiento de agua potable y el saneamiento y depuración de aguas residuales, desde la captación hasta su vuelta al río una vez depurada, «pretende ser uno de los principales instrumentos de actuación contra el cambio climático en los próximos años».

Ayer en las dos reuniones celebradas en el Palacio del Señorío de Bertiz -para público en general y para instituciones- se presentaba la situación actual, que registra consumos medios anuales de 2,2 hectómetros cúbicos en la zona Bidasoa y 1,67 hectómetros cúbicos en Baztan. De estos, el 26,59% y el 15,03% respectivamente, corresponde a consumo doméstico; el 10,25% y el 4,48%, también respectivamente, a industrial; y alrededor de un 60% en ambos casos, a agua que no se registra.

Esta cuestión se abordaba con el objetivo de que este porcentaje se reduzca entre el 69% y 74% en los próximos años. Además, se trataba la previsión de demanda de agua en el futuro, comparada con la que existe actualmente. En ambos casos (Bidasoa y Baztan), «la previsión es que el consumo se reduzca notablemente en la próxima década: tanto porque se solucionen las fugas de agua no registrada como por las mejores prácticas de eficiencia y ahorro en el consumo habitual».

En el ámbito de la depuración, se aboga por reforzar las redes municipales separativas, que no mezclen aguas residuales con pluviales, para que el volumen que llegue a la depuradora sea menor y, por tanto, no se generen innecesarios costes tratando aguas de lluvia que no tendrían por qué llegar a la instalación, ya que están limpias.

En cuanto al sistema tarifario, se prevé un estudio durante 2019 del coste del servicio en todas las entidades implicadas. En total son 13 entidades gestoras en alta en el caso de Bidasoa (Mancomunidad de Malerreka, Arantza, Donamaria, Etxalar, Ezkurra, Beintza-Labaien, Lesaka, Oiz, Urroz, Bera, Igantzi, Eratsun, Saldias) y 17 en baja (Elgorriaga, Ituren, Doneztebe, Sunbilla, Zubieta, Arantza, Donamaria, Etxalar, Eratsun, Ezkurra, Beintza-Labaien, Lesaka, Oiz, Saldias, Urroz, Bera, Igantzi). En la otra zona las entidades gestoras en alta son cinco (Baztan, Urdazubi/Urdax, Zugarramurdi y dos en Bertizarana), y seis en baja (Baztan, Urdazubi/Urdax, Zugarramurdi y tres en Bertizarana).

La gestión en alta se refiere al ciclo del agua desde el punto de captación hasta la potabilizadora, mientras que la gestión en baja se utiliza para el segundo tramo del recorrido, desde la potabilizadora hasta las casas o industrias -lo que se denomina agua de boca-.

El plan de participación, que se inicia en enero y finalizará antes de Semana Santa, comprende diez reuniones deliberativas, que se dividen en siete zonales y tres temáticas, en toda Navarra. Las temáticas están divididas en tres bloques y todas se celebrarán en Pamplona.

Una vez se termine el ciclo de reuniones deliberativas, el Gobierno de Navarra estudiará durante tres semanas las aportaciones recibidas. Después se iniciarán las reuniones de retorno.

 

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