Las chicas del Beti Gazte realizaron un gesto de deportividad mandando un penalti fuera

Las lesakarras sentenciaron el partido en la primera parte. /  TELLETXEA
Las lesakarras sentenciaron el partido en la primera parte. / TELLETXEA

Ganaron 0-5 en el campo del Trintxerpe

TELLETXEA LESAKA.

Las lesakarras que después de hacer un buen partido en casa ante el Allerru la jornada anterior, se desplazaron a Trintxerpe con la idea de sumar tres nuevos puntos y lo consiguieron, al vencer 0-5. El encuentro comenzaba con una clara posesión de balón por parte del Beti Gazte, aunque el campo de fútbol no les favorecía, ya que es de reducidas dimensiones.

Al principio las lesakarra no se encontraban cómodas jugando, ya que el campo dificultaba su forma de juego, aun así, lo intentaron hasta que en el minuto 5 llegaba el primer tanto para las visitantes. Idoia mete un pase en profundidad para Izaro, y ésta, con sólo tocar el balón lo desviaba dejando a la arquera contraria sin opciones de parar el esférico.

El encuentro seguía de la misma manera, con clara posesión de balón de las visitantes. Además, las locales no eran capaces de generar peligro. Las ocasiones de gol abundaban para las lesakarras, pero con poca fortuna de hallar portería. Afortunadamente, en el minuto 28 se generaba una preciosa jugada que terminaba en gol. La jugada comenzaba con Amaia Zapirain que, en el medio del campo hacía una pared con Idoia y ésta dejaba el balón dentro del área para que Maialen rematara a portería, marcando un precioso gol, 0-2.

Las locales no se rendían de ninguna manera, pero no hallaban portería. En el minuto 38 llegaba el tercer tanto para las jóvenes jugadoras del Beti Gazte, tras unos regates que hacía Maialen desde el medio campo, llegar así a portería y marcar un bonito gol. Dos minutos después, las visitantes marcaban el 0-4. Idoia e Izaro hacían una pared en la banda derecha e Izaro conducía el balón hasta llegar a la altura del córner, desde ahí centraba para que Maialen rematara con fuerza para marcar. Las jugadoras llegaban al descanso con ganas, ya que sus rivales no paraban de hacer faltas que no estaban siendo pitadas por el árbitro.

Tras el descanso, en el primer minuto las visitantes sentenciaban el partido con otro gol de Maialen, tras un centro de Izaro. Diez minutos después, el árbitro pitaba un penalti a favor de las visitantes. Un penalti que todos habían visto que era falta a favor de las locales. Tras ese penalti señalado, las contrarias y los entrenadores se encaraban con el árbitro y éste tomaba la decisión de suspender el partido. Después de que las dos capitanas de los dos equipos hablaran con el colegiado, el partido se reanudó. Maialen, lanzaba el penalti fuera, como buen gesto hacia las locales.

Tras ese encontronazo con el árbitro, el partido se rompió y los dos equipos no fueron capaces de generar peligro.