Apuesta por una PAC que «priorice la explotación familiar profesional»

Explotación ganadera tradicional familiar. /  A.D.C.
Explotación ganadera tradicional familiar. / A.D.C.

Navarra pide una reforma «a la vista del efecto negativo que el actual modelo de aplicación ha tenido en el campo navarro»

A.D.C. BAZTAN-BORTZIRIAK.

La consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra, Isabel Elizalde, trasladaba al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, «la necesidad de una reforma en profundidad de la Política Agraria Común (PAC) a la vista del efecto negativo que el actual modelo de aplicación ha tenido en el campo navarro». Elizalde defendía el lunes en Madrid, en un Consejo Consultivo extraordinario para debatir la reforma de la PAC, «un nuevo modelo en el que se priorice la explotación familiar profesional» y demandaba una reunión bilateral para analizar la postura navarra ante esta reforma.

Elizalde insistía en el rechazo de Navarra «al recorte presupuestario planteado por Bruselas a partir de 2020» y exigía «firmeza en la negociación del próximo marco financiero plurianual, que previsiblemente podría cerrarse a finales de 2019». Ese presupuesto es «necesario para hacer frente a los principales y ambiciosos retos planteados desde el punto de vista social, económico y medioambiental y que nos permita contar con un sector resilente, competitivo e innovador. Para ello, es necesaria la incorporación de jóvenes y mujeres al sector, imprescindibles para el futuro del medio rural».

Agricultor genuino

Además exigía que «se empiece a definir ya la figura del perceptor y el modelo de explotación que debería ser prioritario a la hora de acceder a las ayudas, ya que en el seno de las autonomías no hay una postura común sobre quién debe ser el receptor de las ayudas PAC, lo que en términos europeos se denomina agricultor genuino». «Navarra defiende el modelo profesional de explotación familiar agraria, como el estrato sobre el que habría que intensificar los esfuerzos y al que habría que destinar el pago redistributivo y los fondos liberados vía capping». Navarra como otras comunidades autónomas «aboga netamente por la supresión de los pagos base ligados a los derechos individuales históricos, y defienden una mayor convergencia de los pagos». Y defiende un segundo pilar fuerte, «necesario para dar un verdadero impulso a la incorporación de jóvenes y mujeres y donde quede clara la apuesta por un sector comprometido con el medioambiente y con las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático». «Ante el despoblamiento, tenemos que construir un medio rural atractivo para ellas, para ellos, para los jóvenes y para los niños. Las inversiones, el asesoramiento y la modernización a través del conocimiento y la digitalización o la política forestal y las estrategias marco de territorio a través de leader, serían algunas de las medidas que tendrían su ubicación en este segundo pilar de la Política Agraria Común».