Juan Antonio Relancio (Presidente del ente Pío Baroja por el Debate y el Diálogo): «Nuestro fin es confrontar ideas diferentes, sin descalificaciones»

Nuestro interlocutor posa ante el emblemático 'Mariñel', en el puerto viejo hondarribiarra.
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Nuestro interlocutor posa ante el emblemático 'Mariñel', en el puerto viejo hondarribiarra.

Preside una asociación de corto recorrido pero de larga ambición democrática. Es un vizcaíno muy majo ganado para Hondarribia

MAÑUDE LA PUENTE DELAPUENTEMANU@YAHOO.ES

Natural de la vizcaína Arrigorriaga, ha vivido en muchos sitios, pero está muy familiarizado con Irun y el Bidasoa. Desde 2001 reside en Hondarribia. Tiene buen gusto Juan Antonio Relancio Borao, que está casado con Inmaculada Markuartu. Hasta abril tiene 61 años y es el aitatxo de Oliver y Leticia, además de aitona de June, Nahikari, Ainitze y Amets. Éste saludó este mundo el pasado uno de diciembre. Estudió en los Maristas de Zalla e ingeniería técnica en la Escuela del Papel de Tolosa, hasta donde llegó becado por Papelera Española de Arrigorriaga. Siempre ha estado ligado al mundo de las papeleras, incluso en un parentesis de seis años que se movió como autónomo. Ahora, y desde 2001, es responsable del servicio técnico de Papelera en Errenteria y mete muchas horas viajando. Cuando no trabaja, le encanta estar con su familia y leer. Si bien lo suyo es el apartado técnico, tendría un futuro espléndido como comercial. Es un gran conversador, amén de una persona muy correcta y entregada a todo lo que le gusta. Fue un placer realizar la entrevista. Por cierto, la primera que el firmante ha realizado en el interior de un coche. Merece la pena conocerle y más como presidente de la Asociación Pío Baroja para el Debate y el Diálogo, un ejemplo de ente democrático del que mucha gente debería tomar nota.

-Empezamos con tu nombre.

-Me llamo Juan Antonio en recuerdo de un hermano de mi amatxo que murió y que se llamaba así.

-Háblame un poquito de ti.

-Qué te voy a decir. Pues que soy una persona muy inquieta, a la que le encanta charlar con sus amigos, que no se queda impasible ante la actual coyuntura y que entiende que el mundo evoluciona a gran velocidad. Por eso mismo, no me gusta perderme detalle de todo lo que sucede a mi alrededor.

-¿Cómo y cuándo aterrizas en la asociación Pío Baroja?

-Todo fue como consecuencia de una reflexión de un grupo de amigos, en un momento en el que el hecho de expresarse no era cosa fácil. Soy el presidente de la entidad, que se presenta oficialmente a los medios el diez de octubre de 2013 y que ofreció su primer debate dos semanas después.

-¿Y cómo se gesta la asociación?

-Como te digo, éramos un grupo de gente inquieta que quería propiciar un ambiente para dar alas a la expresión y al debate. Recordábamos nuestra infancia, cuando la sobremesa se alargaba y se podía hablar de cualquier tema sin problema alguno. A partir de ahí...

-¿Sí...?

-Pues muy sencillo. Entendimos que teníamos que lograr un espacio y un momento en el que podríamos debatir sin ninguna estridencia, con total naturalidad. Hablar de cosas interesantes y confrontar opiniones diferentes sobre un mismo tema, sin faltar al que pensaba diferente. Así de sencillo.

-Y dibujáis un ambiente como muy cálido, ¿no?

-Sí, en base a una cena muy 'arregladita' que daría paso a ese debate, tranquilo y respetuoso sobre el tema elegido. Ese tema lo plantean dos ponentes que piensan diferente sobre el mismo, contando con la presencia de un moderador.

-Me encantan vuestros postulados, con debates y diálogos como muy en serio...

-Lo tenemos muy claro. Para nosotrios dialogar es escuchar y oír respetuosamente a quien opina diferente.

-Me da que más de uno tendría que aprender de vosotros. Lógicamente, pienso en la clase política.

-Mira, en política hay un sectarismo que resulta excesivo que interfiere en las personas. Los políticos no defienden ideas y sí a los suyos, a los de su cuerda. Y eso es algo que desilusiona a la gente de la calle.

-Dame más datos de vuestros debates.

-Pues te diré algo tan sencillo como que se materializan con dos premisas obligadas: por un lado, la educación; y por otro, el respeto hacia el que piensa distinto.

-No defendéis ningún modelo de pensamiento, ¿o sí?

-En absoluto. Aquí se habla de temas como el aborto o el problema de la inmigración sin ningún apriorismo. La reflexión es la clave.

-Tampoco pretendéis ser un asociación de vecinos, por ejemplo.

-Para nada. Lo nuestro es más sencillo. Cuando tenemos un debate no preguntamos a nadie ni de dónde viene ni a dónde va, ni qué piensa ni qué vota.

-Nada que ver con la política, ¿no?

-Por supuesto que no. Uno de nuestros grandes objetivos es transmitir esta práctica al mundo educacional, como ocurre en la cultura anglosajana, donde se enseña desde los primeros tiempos de la escuela a debatir sin ninguna clase de agresividad y con la mayor naturalidad.

-Vuestros debates son abiertos...

-Claro. Al principio contamos y agradecimos mucho el apoyo de los medios de información, pero con el tiempo se han enfriado. Ahora nos comunicamos con nuestro grupo a través de la base de datos que conforman las personas que, en torno al centenar, han acudido a nuestras convocatorias. En este sentido, les vamos a remitir una encuesta de opinión y la idea de que nos comuniquen qué temas deberíamos tratar en nuestros debates.. Queremos compartir todo con todos.

-¿Cuántas sesiones lleváis?

-En torno a quince y ya estamos en el tercer curso. La frecuencia de los debates quiere ser mensual (el segundo viernes de mes), pero muchas veces hay que depender de la disponibilidad de los ponentes que son los que al final marcan la fecha.

-¿Véis opciones de crecimiento?

-Ahora mismo, no demasiado, aunque queremos consolidarnos dos años después. De ahí que hayamos remitido esas encuestas. Y eso sí, el que quiera saber más de nosotros, sólo tiene que entrar en nuestra página web, que es www.dialogoydebate.org

-¿Tenéis ayudas?

-Ninguna. Acudimos a unos fondos del Ayuntamiento, pero el tema no prosperó y la verdad es que no pedíamos grandes cantidades.

-¿Cuál va a ser el próximo debate en el Atalaia donde tan bien os cuidan Inaxio y María?

-Depende de los ponentes. Quizás, sea la eutanasia o también la utilización de las lenguas, ver si las lenguas unen o desunen.

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