El Bidasoa-Irun no ganó en su visita al Nava y no puede fallar más

Jon Azkue en acción en el partido en Artaleku contra el Torrelavega. /
Jon Azkue en acción en el partido en Artaleku contra el Torrelavega.

El sábado por la tarde en Artaleku los de amarillo juegan una final contra el Alcobendas, que tiene dos puntos más

BORJA OLAZABAL

El Bidasoa-Irun se ha quedado sin vidas. No puede volver a fallar. Una derrota más. Aunque fuera un empate más, dejaría a los irundarras, salvo milagro, fuera de los play-off de ascenso a la Liga Asobal. Solo quedan cuatro jornadas. Ocho puntos en juego. Y para no depender de lo que hagan sus rivales, el equipo entrenado por Fernando Bolea debe sumar los ocho. Tiene que hacer pleno de victorias.

Esta es la situación en la que está el conjunto amarillo tras la disputa de la última jornada liguera. Los irundarras visitaron el frontón en el que juega el Balonmano Nava, su máximo rival en la lucha por una de las plazas con premio, y no pudieron pasar del empate a veintidós.

Dos situaciones lastraron al Bidasoa en el encuentro ante los segovianos. Ir perdiendo 9-5 para el minuto dieciocho y recibir seis exclusiones, por solo una del Nava. Uno de los jugadores más perjudicado por las exclusiones fue Cristian Martínez.

El de Pamplona debutó en Nava con la camiseta amarilla, pero en trece minutos ya se había ido dos veces a la calle. Seguro que la confianza del jugador quedó tocada. Poco más pudo aportar en defensa y acabó el partido sin meter un solo gol.

Así las cosas, el Bidasoa-Irun tropezó en su último encuentro, un choque en el que podía haber dado un paso de gigante hacia los play-off, pero que le ha dejado al borde del fracaso.

Los irundarras ocupan la séptima posición con 32 puntos y la zona de play-off la marca el Balonmano Nava con los mismos puntos pero con el golaveraje ganado. Es decir, de acabar así la temporada, el Bidasoa no podría luchar por el ascenso.

Un poco más arriba aparece el Alcobendas, con dos puntos más que los bidasotarras. Queda un mes de competición y entre estos tres equipos se van a jugar dos puestos para la final a cuatro, que salvo sorpresa mayúscula se jugará en Santander con el Sinfín como anfitrión y el Atlético Valladolid como otro de los aspirantes a volver a la Asobal.

Nava, Bidasoa-Irun y Alcobendas jugarán ahora una mini liga de cuatro jornadas en la que se repartirán otros dos billetes para Santander.

Ligera ventaja

La única alegría que deja el panorama actual es que el sábado en Artaleku el Bidasoa-Irun recibe al Alcobendas. Al conjunto madrileño se le ganó en el partido de la primera vuelta, por lo que un nuevo triunfo permitiría alcanzarles en la clasificación y adelantarles por tener el golaveraje a favor. Y en caso de un más que probable triple empate al término de la temporada, sería el Alcobendas el que se quedaría fuera.

En resumen, el partido más importante del curso para el Bidasoa se juega el sábado a partir de las siete de la tarde en Artaleku. El Alcobendas, un rival directo en la lucha por los play-off de ascenso a la Liga Asobal, estará en frente. Solo vale la victoria. Solo vale sumar los dos puntos que se pondrán en juego.

La afición bidasotarra no puede fallar porque Artaleku debe ser una olla a presión en la que el Bidasoa-Irun debe tener todo a su favor para ganar. Entre todos es posible.