Se tendrá que reforzar la recogida selectiva de biorresiduos

Asistentes. Representantes de las Mancomunidades y del ayuntamiento de Baztan. /
Asistentes. Representantes de las Mancomunidades y del ayuntamiento de Baztan.

La recogida de materia orgánica, sobre todo restos de comida orgánica, será obligatoria a partir de 2025

ALICIA DEL CASTILLO BAZTAN-BORTZIRIAK.

El consejero de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración local, José Javier Esparza, mantenía una reunión ayer con los presidentes de las mancomunidades con competencia en la gestión de los residuos en Navarra, a quienes solicitaba que continúen realizando un «esfuerzo colectivo» para hacer una recogida selectiva de biorresiduos (materia orgánica de origen biológico, fundamentalmente restos de comida domiciliaria), y les ha traslado que «esta operación será obligatoria a partir de 202».

La reunión tenía por objeto abordar la reforma de actual Plan Integrado de Gestión de Residuos de Navarra (PIGRN) y recabar las aportaciones de los asistentes. Participaban representantes del ayuntamiento de Baztan, así como de las Mancomunidades de Malerreka, Alto Araxes, Eska-Salazar, Mairaga, Montejurra, Sangüesa, Sakana, Ribera, Valdizarbe, Irati y Comarca de Pamplona, además del gerente del Consorcio de Residuos de Navarra, Andrés Sola, y el director general de Medio Ambiente y Agua, Andrés Eciolaza.

Nuevas directrices europeas

A ello se suman las nuevas directrices que se están planteando desde la Unión Europea, más exigentes que las actuales, obligan a una modificación del PIGRN. En concreto, respecto a las novedades de la normativa comunitaria, el reciclaje de residuos deberá suponer el 70% en 2030 (hasta ahora el objetivo se situaba en un 50% para 2020) y la recogida separada de biorresiduos será obligatoria en el 2025.

El Departamento considera necesario proceder a adoptar de forma definitiva las decisiones técnicas y organizativas oportunas para generalizar la recogida selectiva de biorresiduos en Navarra con un elevado grado de eficacia. El consejero incidía en la importancia que tienen «las medidas de prevención y la recogida separada de residuos para cumplir con la normativa medioambiental y, al mismo tiempo, disminuir con ello la fracción resto, por lo que ha solicitado a las Mancomunidades que redoblen sus esfuerzos en esta materia».

En el período de vigencia del PIGRN se ha fomentado la instalación de más de 20 zonas de compostaje comunitario y unos 8.500 individuales. De hecho, en Baztan, Malerreka y Bortziriak se han colocado en los últimos años diversas compostadoras. Se comenzó con el comostaje doméstico y se ha continuado promoviendo el compostaje comunitario. También la implantación de sistemas de recogida selectiva de materia orgánica en las Mancomunidades de la Comarca de Pamplona, de la Ribera Alta y de Sakana. A ellas se sumará la Mancomunidad de la Ribera, que en las próximas semanas implantará el quinto contenedor.

Gracias a ello, la recogida selectiva de materia orgánica ha pasado de 334 toneladas en 2013 a 1.082 en 2014, es decir, se ha incrementado en casi un 70%.

En cuanto al conjunto de los biorresiduos, si a las 334 toneladas de materia orgánica recogidas el pasado año se le suman las 9.985 toneladas de fracción verde (restos de poda y jardinería), las 6.141 de autocompostaje (abono obtenido a partir de residuos orgánicos) y las 9.112 correspondientes a la Mancomunidad de Montejurra, se obtiene un total de 25.572 toneladas de biorresiduos recogidas el año pasado.

El objetivo del 50% de la recogida selectiva de biorresiduos para 2020 asciende a 53.949 toneladas, por lo que, con datos de 2013, el conjunto de Navarra estaría próximo a alcanzar la mitad de dicho objetivo.

Con respecto a 2030, las previsiones son de generar 262.523 toneladas de residuos domésticos. Aplicando el objetivo del 70% que marca Europa, el reto es recoger 75.528 toneladas de biorresiduos, de modo que la fracción resto quede en 73.381 toneladas.

Estas previsiones sitúan ante un nuevo escenario para la solución que se debe dar a la gestión de los residuos y, en concreto, a la fracción resto. Se están estudiando alternativas a la incineración al objeto de buscar una solución a la gestión de los residuos urbanos en Navarra que sea económica, social y medioambientalmente sostenible y acorde a las circunstancias actuales.