La puesta en marcha de Aita Agirre se vislumbra ahora para mayo

Fachada. El final de las obras depende de los remates que se están acometiendo en el interior. /  AITOR
Fachada. El final de las obras depende de los remates que se están acometiendo en el interior. / AITOR

La demora se debe al retraso en el suministro de la madera para techos, paredes y suelos, y de cristal para las separaciones interiores

AITOR ZABALA

Las obras de Aita Agirre no consiguen llegar a su final. Los elementos sustanciales del proyecto ya se han ejecutado, pero una serie de contratiempos en los remates finales están ralentizando su conclusión hasta el punto de que quizás haya que esperar hasta el mes de mayo para ver la obra totalmente terminada y a Aita Agirre a pleno funcionamiento.

Diciembre de 2018 se presentó como primera fecha para el final de las obras. Sin embargo, los problemas derivados de la imposibilidad de recuperar la tejas originales para el tejado del edificio y la necesidad de solicitar tejas nuevas, unido a la intervención que se llevó a cabo en un muro existente en la parte posterior de las antiguas escuelas debido a su mal estado, pospuso el final de la obras, marcándose como nueva fecha la de enero de 2019. Ahora que enero ya ha finalizado y febrero camina por su segunda mitad, queda de manifiesto que ese plazo también se ha superado.

Según manifestó el concejal de Urbanismo, Josu Arraiz, las razones de este retraso radican en la demora del suministro de material para rematar algunas partes del inmueble. «Está habiendo retrasos en el suministro del cristal para las paredes translúcidas así como en el de la madera que se utilizará en la parte interior de la cubierta, las paredes y el suelo. Este retraso actúa como un cuello de botella que impide dar continuidad a otras fases del proyecto, como la de la instalación del mobiliario y la colocación del cableado y las conexiones para atender las necesidades de las distintas salas. Los elementos fundamentales de las obras están finalizados. Quedan pequeños remates, detalles que se van sumándose uno a uno y que, entre todos, están dando lugar a este retraso».

Arraiz no se arriesga a aventurar una fecha concreta para el final de las obras, pero está convencido de que para mayo Aita Agirre estará ocupado por las entidades que van a hacer uso de esas instalaciones (biblioteca municipal Gotzon Garate, departamento de Euskera, departamento de Juventud e Infancia y departamento de Cultura del ayuntamiento de Elgoibar, Elgoibarko Izarra, la Banda de música, la txaranga Mauxitxa y el centro KZGunea). «Estamos a la espera del final de las obras para empezar instalar el mobiliario y planificar el traslado de todas esas entidades a Aita Agirre. Hasta tener una fecha concreta no podemos empezar a hacer nada. De todos modos, creo que para mayo todos los que tienen que ir a Aita Agirre estarán ocupando sus dependencias», manifestó el concejal de Urbanismo.

Otro aspecto a tener en cuenta es si esa apertura se va a poder ver acompañada de una inauguración oficial, algo que parece poco viable ante la vorágine de votaciones que nos espera en abril y mayo y la prohibición expresa de acometer este tipo de actos según marca la normativa electoral cuando hay elecciones a la vista. «Salvo que las obras avancen a un ritmo insospechado, veo poco factible que Aita Agirre pueda inaugurarse antes de las elecciones», indicó Arraiz.

Mobiliario y accesorios

Mientras las obras siguen en ejecución, el proyecto de Aita Agirre dio un paso más con la adjudicación del contrato de suministro e instalación del mobiliario y los accesorios con los que se equiparán las distintas dependencias del inmueble (sillas, mesas de distintas tipologías, armarios, sofás, bancos de vestuarios, un atril y tarimas para el escenario de la sala polivalente, carros portalibros,...). Tres empresas se presentaron al concurso, que al final fue adjudicado a Dinof SA por una cuantía de 166.992,30 euros (IVA incluido).