Maala se quedó pequeño para acoger al Festival de Folklore

Beasain. Interpretación de la Ezpatadantza de Igartza./
Beasain. Interpretación de la Ezpatadantza de Igartza.

Cientos de personas disfrutaron de la actuación de Haritz EDT, Sama Ballet y Hei Show Tamure

AITOR ZABALAELGOIBAR.

Maala se quedó pequeño para acoger a la ingente cantidad de personas que no quiso perderse el XXXIII Festival Internacional de Folklore de Elgoibar. Las sillas y la zona de asientos de la grada dispuestas por Haritz EDT y el Ayuntamiento de Elgoibar se ocuparon rápidamente, lo que obligó a muchos espectadores a asistir de pie al espectáculo, repartiéndose alrededor del escenario y por la zona de la calle San Franzisko anexa al parque.

Esta expectación se vio refrendada luego por el espectáculo que ofrecieron sobre el escenario los tres grupos protagonistas del festival, Haritz EDT, Sama Ballet (Sri Lanka) y Hei Show Tamure (Tahití). Los miembros de Haritz EDT abrieron la noche interpretando la Ezpatadantza de Igartza. El grupo de danzas elgoibartarra ha preparado con mimo esta coreografía, contando para ello con el apoyo de Aurtzaka, el grupo que interpreta esta pieza en Beasain. No solo les enseñaron los fundamentos del señorial baile, sino que varios de sus miembros acudieron a Elgoibar para ser parte activa de su interpretación. De hecho, uno de los dantzaris beasaindarras, el que actuaba como 'zaldiko', fue el protagonista de la anécdota de la noche al caerse del escenario durante el baile. Afortunadamente, todo quedó en un pequeño susto, ya que pudo seguir bailando con normalidad.

El grupo Sama Ballet maravilló a los espectadores con sus vistosos trajes y máscaras en una actuación que se vio aderezada por las acrobacias de sus bailarines. Por su parte, Hei Show Tamure hizo viajar a los espectadores a las lejanas tierras de la Polinesia. Los sugerentes movimientos de las mujeres, el vigor de los hombres y la labor de sus músicos -en especial, la voz de la cantante solista-, dieron forma a una actuación que encontró el aplauso de los espectadores que abarrotaban Maala. El cierre del festival llegó con una nueva intervención de Haritz EDT, grupo que, en esta ocasión, puso el broche a la cita con piezas del folklore vizcaíno originarias del Duranguesado y Lekeitio.

Antes del cierre definitivo del festival, los miembros de Haritz EDT mostraron su agradecimiento a los responsables del bar del polideportivo Olaizaga por el apoyo que les han mostrado en los años que el festival ha tenido como marco a ese escenario. Haritz EDT tampoco dejó pasar la ocasión de mostrar su agradecimiento a Arantza Aginako, componente del grupo durante muchos años y, en la actualidad, estrecha colaboradora de las actividades que realiza, haciéndola partícipe de la soka-dantza que bailaron en la segunda parte de su actuación.