Iñaki Agirre, adiós al esteta discreto

Audiovisual. Iñaki Agirre estuvo muy presente en Maala. / AITOR
Audiovisual. Iñaki Agirre estuvo muy presente en Maala. / AITOR

Maala acogió el homenaje al que fue uno de los fundadores del cine-club Ongarri y del cine al aire libre |

AITOR ZABALAELGOIBAR.

La sesión del cine al aire libre que tuvo lugar la noche del viernes en Maala sirvió de marco a un sencillo homenaje a Iñaki Agirre. Su muerte el pasado 12 de febrero a los 62 años de edad, puso fin a una vida marcada por la pasión por el cine, que tuvo su principal reflejo en la creación del cine-club Ongarri y la puesta en marcha del cine al aire libre.

La voz de Jon Gurrutxaga fue la encargada de abrir el acto interpretando una canción acompañado por su guitarra. A continuación, el departamento de Cultura del Ayuntamiento de Elgoibar se sumó al homenaje entregando sendos recuerdos a sus familiares. El homenaje se cerró con la proyección de un audiovisual en euskera en el que varios elgoibartarras recordaban a Iñaki Agirre, ayudando a conocer mejor a la persona que se escondía tras su figura.

El sencillo trabajo documental sacó a la luz la personalidad de un hombre que tenía a la cultura y a la búsqueda de la belleza en el arte como dos de los motores de su vida. Las voces de los que participaron en el audiovisual permitieron componer el perfil de un hombre de carácter tranquilo y sosegado, caracterizado por una discreción que le llevaba a mantenerse siempre en segundo plano. Disfrutaba paseando en solitario, casi siempre camino de Azkarate, o tomando un café con un amigo para hablar tanto de cine, como de cualquier otra faceta del arte o de la vida. Su aparente distanciamiento de la sociedad actual, marcada por las prisas, el consumismo y la falta de tiempo para la reflexión, ayudaban a identificar al personaje, pero no daban una imagen real de la persona, ya que tal como comentaron varios de los participantes en el vídeo, Iñaki Agirre tenía muy presente el mundo en el que vivía pese a aparentar ser la oveja que está fuera del rebaño («artaldetik kanpo dagoen ardia»).

La figura de Iñaki Agirre estuvo indisolublemente unida a la del cine-club Ongarri. El cine era su pasión, pero sus inquietudes iban más allá. Todas ellas tenían un nexo en común, la cultura y la búsqueda de la belleza en cualquiera de sus manifestaciones. Agirre estuvo en el origen del cine-club Ongarri, participando de manera directa en la puesta en pie de un proyecto que tenía al cine y la cultura como ejes y que vió la luz a caballo de los años 80 y 90 del siglo pasado. Desde entonces y mientras la salud se lo permitió, participó en la organización de infinidad de ciclos y proyecciones de películas. Esta labor se vió acompañada por la colaboración con cuantas asociaciones requirieron de los servicios del cine-club para programar películas.

Agirre también participó en la gestación y el nacimiento del cine al aire libre, un proyecto ya consolidado y se ha convertido en uno de los referentes culturales del verano elgoibartarra. Por desgracia, su vida se truncó el 12 de febrero, cuando tan sólo contaba con 62 años de edad, dejando huérfano al cine-club Ongarri y, por extensión, a todo lo relacionado con el cine en Elgoibar.