Media hora para recoger sus cosas

Operarios, durante las labores de retirada de material de desechotras el derrumbe./ AITOR ZABALA
Operarios, durante las labores de retirada de material de desechotras el derrumbe. / AITOR ZABALA

Permiten la entrada de los desalojados de Elgoibar para hacerse con los enseres necesarios

AITOR ZABALAELGOIBAR.

Las familias que se han visto obligadas a desalojar sus viviendas tras el derrumbe de la fachada del número 4 de la calle Kalegoen en Elgoibar pudieron a primera hora de la tarde de ayer retornar a sus hogares, al objeto de recoger los efectos y enseres de mayor necesidad para trasladarlos a los pisos en los que se encuentran alojados de forma temporal. También lo hicieron los titulares de los negocios situados en la que se podría considerar 'zona cero' del siniestro.

El suceso, que se produjo la tarde del viernes, ha dejado en una situación delicada a familias que residen en los números 2, 3, 4, 5 y 6 de la calle San Bartolomé, además de a establecimientos comerciales. Los primeros se han visto obligados a buscar nuevos alojamientos en tanto la situación no esté controlada y la seguridad de las estructuras garantizada.

La mayor parte de los damnificados ha resuelto el problema con la ayuda de familiares y amigos, pero dos parejas y una familia han tenido que ser atendidas por el Ayuntamiento que ha alojado a las parejas en el hotel Txarriduna y a la familia en un piso de propiedad municipal.

Este domingo vecinos y comerciantes pudieron retornar por media hora a sus casas y negocios para hacer acopio de documentos y efectos personales que les serán necesarios durante las jornadas que deberán permanecer fuera. Los residentes entraron acompañados por agentes de la Guardia Municipal. «Han accedido por turnos y han sacado los efectos más necesarios. Todo ha discurrido con normalidad», indicó Josu Arraiz, concejal de Urbanismo de Elgoibar. «El dispositivo se puso en marcha minutos después de la una de tarde y en torno a la tres ha finalizado», explicó el edil quien precisó que «todavía es prematuro establecer plazos para el regreso».

Un guardia acompaña a varias residentes.
Un guardia acompaña a varias residentes. / ASKASIBAR

Quienes sí han podido regresar a sus domicilios han sido los residentes del el número 8 de la calle Errosario que inicialmente fueron obligados a abandona sus casas.

Entre tanto, los operarios de la empresa donostiarra Ryde, especializada en operaciones de demolición, llevaron a cabo las labores de aseguramiento del inmueble que sufrió un derrumbe parcial. La operación se inició el sábado, en torno a las 16.00 y se prolongó hasta las 05.00 de la madrugada de ayer.

Retirada manual

Los operarios retiraron de manera manual las tejas y otros elementos de la cubierta para reducir la carga sobre una de las paredes del edificio que había quedado en pie y amenazaba con caer sobre las casas de la calle San Bartolomé situadas enfrente.

Tras finalizar su trabajo en la cubierta, acometieron la demolición del muro que llevaron a cabo también de forma manual, golpeando la pared con barrenas. Estas labores las efectuaron desde una plataforma elevadora en la que los operarios se fueron turnado a lo largo de la noche.

Los cascotes que retiraban de la pared caían en un contenedor sujetado en el aire por la larga pluma de una grúa autopropulsada que se trajo expresamente a Elgoibar para llevar a cabo esta operación.

La demolición de la pared ha minimizado el riesgo de derrumbe del edificio, pero los trabajos de desescombro y aseguramiento de la zona van a prolongarse a lo largo de las próximas semanas. Este hecho va a dar lugar a que las personas desalojadas en los inmuebles situados en el entorno del edificio que sufrió el siniestro tengan que permanecer fuera de sus casas todo ese tiempo.