Derriban la cruz de Morkaiku de Elgoibar, construida por el franquismo en memoria del tío del rey emérito
La Ertzaintza ha identificado en la misma cima del monte elgoibartarra a dos jóvenes y ha incautado de diverso material utilizado para la acción
La enorme cruz de cemento que la Dictadura franquista construyó al final de la Guerra Civil en la cumbre del monte Morkaiku de Elgoibar ha sido derribada esta pasada medianoche, apenas dos días antes de cumplirse el cincuentenario de la muerte del dictador Francisco Franco. La acción ha sido materializada por un grupo de jóvenes y dos de ellos han sido identificados por agentes de la Ertzaintza en el mismo lugar de los hechos, junto a diferentes materiales utilizados para la acción.
Con una base cuadrada de 4 x 4 metros y 8 metros de altura (2,7 metros corresponden a la base sobre la que se asienta y los 5,3 restantes a la cruz propiamente dicha), la cruz derribada esta pasada noche se erigió en memoria del alférez Carlos de Borbón y Orleáns, un tío del Rey emérito de España, Juan Carlos I, que perdió la vida en la posición de Morkaiko; estratégica y muy disputada durante la primera fase de la contienda bélica. Carlos de Borbón y Orleáns, hermano mayor de María de Borbón y Orleáns (la esposa de Juan de Borbón, el padre del rey Juan Carlos), murió el 27 de septiembre de 1936 cuando formaba parte de las tropas de los requetés navarros que intentaban avanzar por Gipuzkoa.
Según testimonios de la época, el entonces joven príncipe fue abatido en un ataque de los republicanos, concretamente, en un momento en el que Carlos de Borbón estaba con la cabeza al descubierto tras haber cedido su casco a uno de sus hombres, que había perdido el suyo: «Minutos después de ceder su casco, una bala le atravesó la frente y cayó fulminado al suelo».
La muerte del Borbón en Morkaiku tuvo un amplio eco en periódicos como el ABC, que en su edición del 6 de octubre de 1936 anunció el suceso con una fotografía que ocupaba toda su portada y bajo la que se podía leer el siguiente texto: «El príncipe que murió por España. Interesante fotografía del príncipe D. Carlos de Borbón y Orleáns, en traje de campaña, obtenida pocos días antes de hallar la gloriosa muerte luchando por la Patria, como alférez del grupo de Ingenieros de Pamplona, en las avanzadas navarras del frente de Guipúzcoa».
Sea como fuere, la cruz erigida en su memoria fue derribada unos diez minutos antes de la pasada medianoche por un grupo de jóvenes que acudieron a la cima del emblemático monte elgoibartarra (533 metros) con diverso material para perpetrar su acción.
Para llevar a cabo el derribo los congregados en la cumbre de Morkaiku utilizaron al menos dos rotaflex, una escalera y varios focos de gran potencia, por lo que su acción no pasó desapercibida. No en vano, la cima de Morkaiku está libre de vegetación, por lo que tanto la luz de los focos como el ruido de las rotaflex se pudieron percibir desde numerosos puntos de Elgoibar. Además, este periódico ha podido saber que los jóvenes participantes en la acción celebraron con gritos de alegría el momento en el que la cruz cayó al suelo desde su base, en la que hay varias pintadas con frases como 'Duintasuna mendi tontorretan' (Dignidad en las cimas) o 'Xake mate Borbón'.
Los coches de los presuntos autores, pinchados
Agentes de la Ertzaintza y de la Policía Municipal de Elgoibar han estado vigilando a lo largo de esta mañana tanto la cruz derribada como dos furgonetas aparcadas en las inmediaciones de la pista montañosa que sirve para afrontar el tramo final hasta la cima de Morkaiku.
Al parecer, ambos vehículos fueron utilizados por los presuntos autores del derribo de la cruz, pero no pudieron utilizarlos para abandonar el lugar tras cometer su acción.
Y es que a alguien no le gustó lo que estaba sucediendo la noche del lunes en la cima del monte elgoibartarra y procedió a pinchar las cuatro ruedas de ambos coches, en cuyo interior se ha encontrado «material con el que se pudo arrojar la cruz», explican los responsables municipales.
«Un símbolo de nuestro pueblo»
Aunque no ha conseguido consensuar una declaración institucional debido a las diferentes interpretaciones de lo acontecido realizadas por el equipo de gobierno municipal (PNV-PSE) y la oposición (EH Bildu), el Ayuntamiento de Elgoibar ha defendido este martes la derribada cruz de Morkaiku como «un símbolo más de nuestro pueblo que forma parte de la Ruta de la Memoria».
El Consistorio local considera que la cruz de Morkaiku había dejado de ser un símbolo de recuerdo o exaltación franquista «porque una vez retirada la placa que recordaba su construcción por la dictadura franquista, había perdido su significado original, pasando a convertirse en simple testigo de los hechos de la época recordando las víctimas de entonces».
De hecho, el Ayuntamiento cree que el ataque a la cruz contradice las recomendaciones técnicas de los expertos que estimaban oportuna su continuidad para recuperar la memoria democrática de la localidad. En esa línea, la entidad apostó hace ya unos años por dar un sentido pedagógico a la cruz, de tal manera que ayudara a entender el contexto en el que se erigió. Ese planteamiento contemplaba la colocación de un panel que diera un significado renovado a la cruz, y su incorporación a la Ruta de la Memoria, que tiene otro de sus ejes en las fosas de Zirardamendi.
Para el Consistorio elgoibartarra la cruz de Morkaiku, su tamaño y su ubicación frente a las fosas de Zirardamendi «ofrecen una imagen de la dimensión del horror de la guerra y del carácter totalitario del régimen franquista, pese a que en la actualidad su sentido para muchos elgoibartarras está muy alejado del que dio lugar a su construcción».