300.000 euros para hacer frente al derrumbe de la Casa Artola

Arriostramiento. Las labores de colocación de la estructura de sujeción de la Casa Artola han levantado una gran expectación en la plaza Kalegoen. / AITOR
Arriostramiento. Las labores de colocación de la estructura de sujeción de la Casa Artola han levantado una gran expectación en la plaza Kalegoen. / AITOR

El Ayuntamiento de Elgoibar afronta los gastos de consolidación de la estructura | Ha adoptado esta decisión por razones de seguridad, a la espera de que se diluciden las causas y se depuren las responsabilidades

AITOR ZABALAELGOIBAR.

Las secuelas del derrumbe parcial de la Casa Artola estuvieron presentes en la última sesión plenaria del Ayuntamiento de Elgoibar. El pleno aprobó por unanimidad un expediente de modificación de créditos por un importe de 300.000 euros que se utilizará para afrontar los cuantiosos gastos derivados de este siniestro. Con esta decisión, el pleno del Ayuntamiento de Elgoibar pretender garantizar tanto la seguridad del edificio afectado como el de los colindantes, así como la del conjunto de la ciudadanía sin tener que esperar a que se determinen las causas que desembocaron en la caída de la fachada posterior de la casa Artola y se depuren las responsabilidades.

La propuesta acordada en la última sesión plenaria se incorporó al orden del día apelando a motivos de urgencia. Todas las formaciones políticas dieron su apoyo a la inclusión de la propuesta en los temas a debatir en la sesión, reafirmando este posicionamiento apoyando de manera unánime un expediente de modificación de créditos por una cuantía de 300.000 euros que, tal y como se acordó en el pleno, se va a financiar con el remanente de tesorería para gastos generales. Ese dinero tendrá como finalidad afrontar tanto el coste de los trabajos realizados nada más producirse el derrumbe (operarios, alquiler de maquinaria pesada,....), como los derivados de las labores de desescombro y apuntalamiento de los inmuebles dañados. Los 300.000 euros servirán también para hacer frente al gasto que ha supuesto la consolidación de las fachadas de la Casa Artola que han quedado en pie con la instalación de una estructura de metal que actúa como un esqueleto externo, así como a los costes de alquiler y el control del estado de la citada estructura, dos conceptos que pueden llegar a suponer un desembolso anual de 100.000 euros.

Las labores de apuntalamiento que se han llevado a cabo en la Casa Artola han concitado el interés de las elgoibartarras que han transitado por la plaza Kalegoen estas últimas semanas. Como es habitual, no han faltado todo tipo de comentarios y especulaciones de paseantes y curiosos en su afán por entender el funcionamiento del gigantesco mecano que iba tomando forma ante sus ojos. Lo cierto es que detrás de las actuaciones encaminadas a estabilizar lo que queda de la Casa Artola hay una técnica de edificación que responde al nombre de arriostramiento. En este caso concreto, el proyecto tiene como eje dos estructuras de metal semejantes a torres que se han levantado frente a la fachada principal del portal número 4 de Kalegoen. Su cometido es convertirse en puntos de sujeción de las vigas que se han colocado tanto en el exterior como en el interior de las fachadas que han quedado en pie. Estas vigas, las que discurren por la fachada exterior y las que se han colocado en el interior, están, a su vez, unidas por unos elementos de metal aprovechando para ello los vanos de las ventanas, convirtiéndose así en una especie de esqueleto externo que sirve para apuntalar el inmueble y le da estabilidad ante posibles derivados de movimientos del terreno o por la fuerza del viento.

Pasos adelante

La consolidación de la estructura y la garantía de seguridad que aporta al eliminar el riesgo de nuevos derrumbes están posibilitando que la vida en la plaza Kalegoen vuelva poco a poco a la normalidad, aunque todo apunta a que la estructura de las torres va a ser una presencia habitual en Kalegoen todavía por bastante tiempo. Un primer síntoma de este retorno a la normalidad es la reapertura de los bares Jai Alai y Mahats, que permanecían cerrados a raíz del derrumbe que se produjo el pasado 28 de junio. Según han señalado desde el consistorio elgoibartarras, es probable que los vecinos desalojados del portal número 5 de la calle San Bartolomé puedan volver a sus casas esta semana. Por su parte, el Ayuntamiento de Elgoibar trabaja con la idea de que la calle San Bartolomé se pueda reabrir de nuevo a lo largo de la próxima semana, lo que posibilitará que los vecinos de los portales 2, 4 y 6 puedan volver a sus casas y los comercios instalados en esos inmuebles puedan reabrir sus puertas. Por desgracia, los vecinos y los comercios del número 3 de la calle San Bartolomé no tendrán tanta suerte y, de momento, no podrán acceder a sus viviendas y locales a causa de los daños que el derrumbe ocasionó en la estructura del inmueble.

El cine al aire libre también retorna a su entorno natural, la plaza Kalegoen, después de dos fines se semana en los que las proyecciones han tenido como marco al parque de Maala. El sábado, 20 de julio, Kalegoen acogerá la proyección de 'Ocean's 8' y el domingo, 21 de julio, será el turno de 'Thi Mai'.