La Salle recuerda a su fundador en el tricentenario de su fallecimiento

Alumnos y profesores interpretaron una coreografía con la canción del aniversario./MIKEL ASKASIBAR
Alumnos y profesores interpretaron una coreografía con la canción del aniversario. / MIKEL ASKASIBAR

Una gran coreografía, protagonizada por alumnos y profesores en Unzaga, reflejó la unión del centro con las claves de San Juan Bautista de La Salle

A.E.EIBAR.

El colegio La Salle celebró ayer una gran fiesta en Unzaga, con la participación de cientos de alumnos, profesores y familias, para conmemorar los 300 años de la muerte de San Juan Bautista de La Salle, fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

El discurso preparado para la ocasión reflejaba que, apoyados en los valores de La Salle, se miraba el futuro con el objetivo de construir las claves que el fundador ya hizo suyas hace 300 años, con lo que invitaban a seguir trabajando para que miles de niños y jóvenes tengan la oportunidad de crecer como personas, inspirados en los valores del Evangelio, al tiempo que se agradecía a los padres y madres, así como a los exprofesores el apoyo mostrado durante estos años.

Las escuelas cristianas

En este sentido, se leyó un texto, por parte de profesores y alumnos, en el que se indicaba que «hace más de 300 años San Juan Bautista de La Salle tuvo un sueño: crear escuelas para atender a los más desfavorecidos, a los más vulnerables, a los niños y jóvenes del entorno, desde una dimensión asociativa y evangelizadora. Así se crearon las escuelas cristianas, lo que todos nosotros conocemos como La Salle».

Seguidamente, el padre de un alumno indicó que «llevamos 300 años haciendo realidad ese sueño, hemos sido capaces de responder a las exigencias de este mundo cambiante, hemos resoñado el sueño de San Juan Bautista, hemos creado una gran familia 'lasaliana' donde todos aportamos nuestro granito de arena para convertir ese sueño en una realidad de la que sentirnos orgullosos».

«Queremos que este aniversario aumente la vitalidad de la misión educativa»

«El sueño de San Juan Bautista era crear escuelas para atender a los más desfavorecidos»

Uno de los alumnos, con el micrófono en mano, continuó el discurso señalando que «ese sueño es futuro: trabajamos en la construcción de un mundo mejor, más solidario, más comprometido. Sólo seguir soñando nos llevará a poder imaginar lo que queremos ser y luchar por alcanzarlo, porque solo es posible crecer desde el deseo, porque solo la ilusión y el empeño por que los sueños se cumplan hacen que nazcan nuevos sueños».

Tomó la palabra otro de los alumnos que subrayó que «hoy en La Salle, en La Salle Eibar, seguimos soñando y lo hacemos juntos, y lo hacemos para que lo que hace más de 300 años soñó San Juan Bautista de La Salle hoy sea un sueño vivo, un sueño que nos lleve a conseguir un mundo diferente. La lectura del texto finalizó con frases como «300 años no son nada, 300 años son tanto. Por otros 300 años de sueños. Por otros 300 años juntos».

Compartirlo con la sociedad

La gran familia 'lasaliana' quería así compartir con toda la sociedad eibarresa el legado y el carisma de San Juan Bautista de La Salle, siendo testimonio vivo de miles de personas que hoy, y desde hace tres siglos, se han unido a su misión para «juntos» hacerla crecer, superando dificultades y barreras en el tiempo y en el espacio. Desde la institución se quería que este aniversario «fuese una verdadera oportunidad para aumentar ta la vitalidad de la misión educativa mirando más allá, intentando prolongar el legado al menos otros 300 años más».

Todos los alumnos portaban una gorra azul y el sol reinante dio brillantez al día. La jornada finalizó con la celebración de una multitudinaria coreografía, con una canción que se había creado para la fecha: 'One heart, one commitment, one life». De esta manera, bajo este lema 'Un corazón, un compromiso, una vida', se trataba de manifestar la unidad global de La Salle y fortalecerla «para trabajar por un mundo mejor, y sin olvidar la necesidad de seguir prestando un servicio a los más vulnerables, con lo que esta fecha eraun recordatorio de lo que debe ser cada día», apuntaban, desde el centro, en la finalización de la fiesta.