Una relación con Eibar que conmueve

A. E.

Izaskun Garmendia, la madre del escritor José Irazu Garmendia, más conocido como Bernardo Atxaga, llevó hasta su fallecimiento el recuerdo de su vida en Eibar. En la propia lectura del libro de Atxaga, 'Días de Nevada', se puede ver claramente la relación de Izaskun con Eibar, algo que conmueve si se lee la parte final del libro, con su relato de la muerte de su madre y el impacto que le produjo estudiar y trabajar en la antigua villa armera.

La madre de Bernardo Atxaga llegó con 11 años a Eibar para cuidar a una mujer enferma, madre del arcipreste nombrado en aquella época, Eugenio Urroz Erro. El arcipreste que la trajo desde Aitze a Eibar y después le acogió se encargó también de sus estudios en el colegio Aldatze. Todos los recuerdos que ella transmitió a sus hijos fueron el punto de partida del relato 'Izaskun está en Eibar', que además de en 'Días de Nevada', se incluyó en otro en otro trabajo: '1937, Vidas y bombas'.

En sus páginas se evidencia que en la casa de Atxaga su madre les contó su trabajo en nuestra localidad, sus estudios en Aldatze, sus días de devoción cristiana y sus momentos de ocio en aquel Eibar donde el trabajo era más que arte, todos ellos contados de forma magistral.