Una referencia muy singular en el heavy metal

Cuando no había grandes estudios, ni discos de platino, ni escenarios mastodónticos, cuatro chavales montaron este grupo en 1988 pero la cosa se les fue de las manos y aumentaron el censo de músicos, editando seis años después su primer álbum, que llevaba el nombre de la banda y que ya incluía su tan característico violín de Moha. El tema 'T'esnucaré contra'l bidé' abría el disco, aunque no es que tuviera los versos más bonitos del rock y el estilo aún era un poco basto. Rebajando el blues y aumentando las dosis de rock llegaron a 1996 y llegó el disco 'Jesús de Chamberí'.

Entró en el grupo José Andrea para poner el toque definitivo al sello Mägo de Oz, que junto al violín y a las letras poderosas del batería y fundador, Txus di Fellatio, conformaron la trinidad del grupo que se mantuvo durante sus mejores años. En 1997 publicaron una reedición de su ópera prima pero con la voz de José Andrea y el logo que les empezaría a hacer mundialmente conocidos, una bruja tocando el violín.

Pero lo que les elevó al Olimpo del heavy fue su siguiente álbum, que llegó a las tiendas en 2000.'Finisterra', un auténtico tsunami que pocos vieron venir, aunque lo cierto es que musicalmente la obra de Mägo de Oz había pegado un salto considerable introduciendo flauta y teclados.

En el año 2003, cuando Txus como líder del grupo quiso ir un paso más allá se inició el proyecto Gaia, una trilogía que se presentó en forma de libro-disco culminada en 2010. Tras unos cambios se incorporó unanueva voz en 2012 y llegó 'Hechizos, pócimas y brujería', que presentaron con 'Xanandra'.

La línea siguió inalterable, aunque el recargo barroco de las producciones empezó a cansar a una parte de público y crítica. Y es cierto que el éxito se resintió un tanto, pero Mägo de Oz sigue siendo la referencia indiscutible del heavy en cualquier rincón en el que se hable castellano, demostrada con su éxito 'Ira Dei'.