Una preocupante destrucción de empleo en la firma Alfa

A. E. EIBAR

Creada Alfa en octubre de 1920 como primera cooperativa empresarial del Estado por siete eibarreses «emprendedores de los de antes», se dedicó en principio a la fabricación de revólveres, que exportaba a Estados Unidos y a varios países de Europa, mercados en los que competía con los sucesores del inventor del Colt. A los revólveres se unieron las escopetas. En la década de los cincuenta y sesenta, con la máquina de coser como producto estrella Alfa llegó a tener una plantilla de 1.700 operarios. La crisis de los 90 y la caída de los aranceles tras la entrada de España en la CEE (hoy Unión Europea) trajeron la gran revolución a Alfa, diseñada por Enrique Treviño hacia otros sectores totalmente novedosos para ella como la estampación en frío, los mecanizados y la microfusión de acero y aluminio. «Alfa se reinventó» pasando a contar con 850 trabajadores en plantilla. Era una fase de fusiones y crecimiento incorporando a empresas del entorno con objeto de ampliar la oferta productiva a la industria, al hogar y al arte. No obstante, la jubilación de Enrique Treviño, hasta ahora accionista mayoritario del Grupo Alfa, propició la entrada de MBO (Management buy out) por parte de los once principales directivos de las distintas compañías , con Ion Ander Buenetxea al frente, que ha desembocado en otro declive de la empresa con la liquidación o venta de empresas como Industrias Gol, Mecánicas Mallabi. Dinalot, y a hora con Alfa Precisión Casting. Ahora Alfa se compone del Grupo Alfalan que gestiona los locales y activos, Alfa Hogar y Mit Tech que produce grandes series de pequeñas piezas de alta precisión con una plantilla «que no alcanza ni los 30 trabajadores».

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