«Necesitamos la fuerza de la mujer en la industria del Bajo Deba»

Debegesa quiere sensibilizar a la sociedad para que la mujer ocupe puestos industriales. / MORQUECHO
Debegesa quiere sensibilizar a la sociedad para que la mujer ocupe puestos industriales. / MORQUECHO

Debegesa busca que las familias, centros formativos y empresas atraigan al colectivo femenino a las fábricas

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

La agencia comarcal Debegesa busca una mayor implicación de la mujer en las fábricas y talleres. En la presentación de los actos de Gazte Robotika, en Ermua, el gerente de Debegesa, Juan Angel Balbas, hizo hincapié en que «necesitamos de la fuerza de la mujer en la industria del Bajo Deba». Además de señalar el déficit de representación femenina en el sector, Balbás expuso la necesaria implicación de las familias, los centros formativos y las empresas, una vez que el profesorado puede ser una pieza fundamental en lograr una mayor sensibilización y atracción de la mujer a los puestos industriales.

Y es que hoy en día ha quedado atrás la imagen de los obreros con los buzos manchados de grasa, tras horas de trabajo en las máquinas. Los avances tecnológicos han producido cambios en los procesos y en un ámbito social, en el que se hace más factible la incorporación de la mujer al sector. No obstante, a nivel global el rol de la mujer en la ciencia y tecnología está reducido a puestos secundarios y el porcentaje de mujeres que optan por estudios técnicos en su formación es mínimo. «Solo un 18 por ciento de las mujeres ocupan puestos relacionados con la ciencia y la tecnología», señalaba Balbás. La opción de un buen puesto de trabajo en un sector líder en la comarca no parece suficiente incentivo.

Con el objetivo de dar un giro a esta dinámica, Debegesa puso en marcha hace diez años el programa Emakumeak industriara erakartzen, una iniciativa desarrollada por el ente comarcal durante tres años y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. En ese programa ya se indicaba que factores como los estereotipos sociales o la imagen gris de la industria jugaban en contra de que las jóvenes se decanten por estudios técnicos.

La tasa de paro femenino en la comarca alcanza el 13,24% frente al 8,19% del desempleo masculino

La importancia cobrada por sectores como el de la automoción hace que requieran personal con una cualificación cada vez más alta. «Necesitamos profesionales muy especializados, y las mujeres tienen mucho que decir. Demuestran tener capacidad, estar bien preparadas y una gran motivación», expresaba un empresario del sector de la automación.

A ello se le suma la preocupación de muchos subsectores industriales con muchos puestos de trabajo que se quedan sin cubrir.

Sin embargo, la paradoja está en las fuertes tasas de paro femenino. En el Bajo Deba, el porcentaje de mujeres en paro asciende al 13,24% frente al 8,19% en los hombres, con elevadas tasas de desempleo femenino entre los 16 y los 24 años. Por estos motivos, Balbás se mostró favorable a la sensibilización, «no sólo de la mujer, sino del resto de la sociedad y de las empresas hacia esta problemática».

En una comarca con una vocación industrial clara, es evidente la necesidad del Bajo Deba de mantener la riqueza que aporta la industria como motor de la economía. Por lo tanto, la adaptación de los centros educativos se juzga fundamental para que apliquen herramientas de gestión, así como sistemas de trabajo y formación que acercan a los alumnos a una integración laboral cercana. En este sentido hay que subrayar que los estudios técnicos en el Bajo Deba cuentan con un elevado nivel de empleo, en unos puestos laborales de mayor calidad que los que aporta el sector servicios. El reto es atraer también a las mujeres a este tipo de estudios.

A su vez cobra fuerza la idea de que en España, compañías como Google, Facebook, Linkedin, Siemens, IBM y Microsoft están lideradas por mujeres. Desde la cúspide, impulsan la atracción del talento femenino a la industria tecnológica, donde siguen predominando los hombres. Estas firmas defienden que se trata de un imperativo tanto moral como económico, con lo que sólo las plantillas diversas tendrán futuro. Entre otros retos, las protagonistas de estas empresas luchan por que las nuevas generaciones no renuncien a las carreras técnicas. Y aspiran a pulverizar clichés en campos como la tecnología y la ingeniería.

Algunos estudios internacionales exponen que «la única forma de alcanzar la igualdad es conquistar los puestos técnicos en el mundo digital». Su repercusión será que la mayor beneficiada será la organización de la empresa, «porque ganará en flexibilidad y facilitará la conciliación laboral».

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