Josu Gómez Barrutia: «Obama tiene ese componente eibarrés de humildad, deseo de superarse y constancia»

Josu Gómez Barrutia, con Obama, tras ser seleccionado para formarse en la Cumbre de Economía Circular./
Josu Gómez Barrutia, con Obama, tras ser seleccionado para formarse en la Cumbre de Economía Circular.

La Roma Business School le acaba de otorgar un premio por su labor en la construcción de ecosistemas de emprendimiento e innovación

A.E.EIBAR.

El escritor y experto en liderazgo, Josu Gómez Barrutia (Eibar, 1974) ha recibido el premio de la Escuela de Negocios Roma Bussines School. Consultor, emprendedor, además de experto en liderazgo, emprendimiento e innovación, desarrolla su actividad en los ámbitos formativos, políticos y de la comunicación. Impulsor de la iniciativa España Horizonte 2030 para la transformación del país www.h2030.es que ha sido validada por la Universidad de Harvard a través de la escuela de gobierno JFK, ha desarrollado proyectos vinculados al desarrollo local, empleo y emprendimiento para instituciones y gobiernos locales de toda tendencia política.

-¿Cómo le ha sentado el reconocimiento de una entidad prestigiosa como la Roma Business School?

-Ciertamente, un premio como este u otros que recientemente he tenido el honor de recoger vienen a generarme tres sentimientos. En primer lugar, humildad, creo que existen muchas personas hoy en muchas partes del territorio que seguramente sean más merecedores de este reconocimiento por su compromiso por el desarrollo de los territorios. En segundo lugar, responsabilidad, porque un reconocimiento así obliga y mucho a quien lo recibe, para ser aún más exigente en mi trabajo y proyectos. Y por último, compromiso, ese que me impulsa con más fuerza si cabe a construir proyectos destinados a crear riqueza y progreso haciendo de las oportunidades de este siglo XXI elementos generadoras de esperanza y no de brechas sociales o tecnológicas entre generaciones.

«La apuesta por la economía circular generaría de 160.000 a 250.000 empleos»

-Fue una de las pocas personas seleccionadas en nuestro país para ser formado en la Cumbre Mundial de Economía Circular por parte de cuatro premios Nobel, entre ellos Barack Obama. ¿Cómo fue esta experiencia?

-Bueno, una experiencia vital como tener la oportunidad de ser seleccionado como embajador en España de la Cumbre Mundial de Economía Circular es algo que te marca profundamente, máxime cuando tienes la oportunidad de ser de las pocas personas de estar en privado con una persona como el presidente Barack Obama. Me quedo con tres mensajes de él: la importancia de la juventud como elemento para transformar la sociedad que está por venir hacia nuevas cotas de bienestar, progreso, igualdad y sostenibilidad; el papel fundamental que jugarán en este tiempo las migraciones como elemento natural; y la necesaria apuesta por hacer de la revolución tecnológica una herramienta de bienestar para la sociedad en su conjunto por los beneficios que puede generar. Recientemente y como invitado en la Cumbre Mundial de Turismo organizada por la WTTC tuve la oportunidad de volver a escucharlo y creo que tiene ese componente eibarrés de humildad, constancia, emprendimiento y deseo de superación propio de esta ciudad. Tal vez por eso tenga esa conexión con su mensaje y su persona.

-¿Y cómo se puede conseguir la transición hacia la economía circular a nivel local, regional, nacional e internacional?

-En primer lugar, habría que explicar la diferencia entre una Economía Lineal y una Economía Circular, la primera basada en el modelo que hemos tenido desde la revolución industrial de producción, consumo y generación de residuo, y la segunda estructurada a un concepto completamente diferente de ecodiseño, consumo, reutilización del producto y posterior valoración y reciclaje. En definitiva, la Economía Circular busca que los productos y los materiales que se utilizan para su generación sean diseñados desde su origen con la previsión de que puedan tener una segunda vida, una reutilización que permita alargar su vida útil con nuevas utilidades o la vuelta a la cadena de producción. Ejemplos los hay, como la marca Ecoalf de moda, impulsada por Javier Goyeneche, que ha sido capaz de reutilizar el residuo del plástico en la generación de ropa textil y calzado. Otro ejemplo es BTM Simbiosis, una startup verde que ha sido capaz de utilizar el residuo de la industria del aceite en España para generar un compostaje de abono capaz de servir para revitalizar superficies, mejorar el sustrato de las zonas verdes o para impulsar un modelo de agricultura ecológica. En España, la apuesta por la economía circular podría generar entre 160.000 a 250.000 puestos de empleo directos de aquí al 2020. Pero efectivamente, requiere de un compromiso público-privado, de una alianza entre la sociedad civil, la empresa y los gobiernos.

-Usted un experto en desarrollo local. ¿Tenemos que volver a la creatividad, al ingenio de nuestros antepasados para salir delante de esta crisis que no termina?

-Sin lugar a dudas la creatividad es el elemento nuclear que hace avanzar a los territorios, y por ello el impulso de este elemento es capital para enfrentarnos a los retos de la revolución digital y de la innovación que hoy tenemos por delante o aquellos desafíos como el de la gestión de las urbes, la movilidad, el cambio climático, los nuevos productivos y otros a los que las nuevas generaciones se van a enfrentar. En Eibar, creo que se está haciendo muy bien. La apuesta por las competencias Steam (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) en los centros docentes y dirigida a las jóvenes pone de manifiesto la visión clara del consistorio eibarrés y de entidades como la Fundación SD Eibar de hacia donde orientar las acciones.

-¿Cómo ve el futuro de Eibar? ¿Hacia dónde podemos dirigirnos?

-Sinceramente, creo que Eibar puede tener un futuro brillante por delante. Fijar la generación de empleo y el desarrollo económico como elementos prioritarios del gobierno municipal de Eibar viene a las claras a marcar una hoja de ruta de hacia dónde se quiere dirigir la localidad. Así, podemos señalar iniciativas como las del Plan Pymes -destinado a identificar y apoyar el desarrollo de las empresas eibarresas en este nuevo tiempo de oportunidad- o el Eibar Business Market, que organizado por el ayuntamiento en colaboración con Debegesa y BIC han fijado al municipio en el mapa del emprendimiento y el ecosistema startup de Euskadi y España, atrayendo talento y potenciando el propio en conexión con otros agentes empresariales e inversores. Son un claro botón de muestra de la estrategia de una ciudad que puede y debe ser una referencia en el territorio nacional. Máxime cuando además existe un fuerte dinamismo público-privado coordinado entre los agentes locales y comarcales que es clave para la generación de oportunidades generadoras de empleo y desarrollo económico.

-¿Es optimista, entonces?

-Proyectos como la generación de la marca comarcal Basque Precisión Technology District impulsada desde Debegesa para fijar la potencialidad de la microprecisión, la robótica y la industria 4.0, o la creación de un elemento capital desde la parte privada como el Foro Lehiagune, que está aglutinando a esa parte fundamental de la capacidad empresarial e industrial de Eibar y su comarca, vienen a generarme un optimismo sobre el Eibar que está por venir. Si bien es cierto que observo debilidades.

-¿Por ejemplo?

-Tal vez la falta de un impulso más decidido por parte del Gobierno Vasco para la mejora de la competitividad de los terrenos propiedad de la Spri, a un precio metro cuadrado industrial más caro que en otras localidades o el propio desarrollo de los terrenos industriales de Erisono en la segunda fase del polo tecnológico, en una apuesta clara que podría servir para dotar de espacios a Eibar en lo que a la captación de empresas se refiere y la retención de las propias se refiere, con la consecuente generación de empleo.

-¿Y fortalezas?

-Muchas. La tradición empresarial e industrial, la existencia de una especialización en la microprecisión, la existencia de una importante red de centros de formación y de la propia universidad así como la presencia de Tekniker son elementos que vienen a fijar una magnífica carta de presentación al futuro. El camino, a mi juicio, debería pivotar sobre cuatro ejes: industria 4.0, deporte, energía e innovación. Sin olvidar las posibilidades que el turismo podría tener en Eibar, tanto como localidad central en Euskadi como por su historia industrial y armera.