La expresión fotográfica de un esfuerzo

El harrijasotzaile Ostolaza junto a Uría, autor del poemario, el fotógrafo Juan Antonio Palacios y Udane Ostolaza, harrijasotzaile también./FOTOS: MIKEL ASKASIBAR
El harrijasotzaile Ostolaza junto a Uría, autor del poemario, el fotógrafo Juan Antonio Palacios y Udane Ostolaza, harrijasotzaile también. / FOTOS: MIKEL ASKASIBAR

El fotógrafo Juan Antonio Palacios presenta un libro y una exposición en el Topaleku con imágenes del deporte de la piedra

A. E.EIBAR.

El esfuerzo del deporte de levantamiento de piedra en toda su vertiente estética se puede ver en la exposición 'Harria' del fotógrafo Juan Antonio Palacios, abierta desde el miércoles en el Topaleku. Toda una exploración del deporte rural, en forma de homenaje al universo harrijasotzaile con todas las particularidades y la dureza que una imagen fotográfica puede plasmar.

Palacios presentó en Portalea, en enero, 44 fotografías, en una magna exposición que partió de un descubrimiento suyo, hace diez años, de este deporte en unas fiestas de San Isidro de Arrate. Ahora, expone en el Topaleku 22 trabajos. «He trabajado con 25 o 26 harrijasotzailes. Me ha dejado tan atrapado este deporte que voy a ver muchos campeonatos sin cámara», señaló Palacios en la presentación de un libro, con sus fotografías, en un acto celebrado en Portalea, en el que se mostró también el documental 'Harria', con voz de Ernesto Barrutia.

Topaleku
Acoge la exposición 'Harria' con 22 fotografías de Juan Antonio Palacios. Permanece abierta hasta el 24 de marzo.

De una primera cita en competiciones surgió una colección de cerca de un millar de fotografías, todas en blanco y negro «porque la ausencia de color proporciona mayor expresividad a las imágenes». De ahí, que no sólo las piedras sino que las expresiones de la cara y los movimientos corporales de Jose Ramón Iruretagoiena 'Izeta II', Gorka Etxeberria, o Joseba Ostolaza 'Ostolaza II' permiten captar tanto el esfuerzo de los levantadores como «su comunión» con las piedras.

Los trabajos surgen a partir de las exhibiciones y los campeonatos de deporte rural, en donde Palacios no vió una luz de lo más idónea, pero sí pidió permiso para acudir a los sitios donde entrenaban para montar su pequeño estudio con focos portátiles para hacer click a su máquina en mitad de los entrenamientos. No son fotos estáticas, como si se trataran de posados en estudio, sino que su dinamismo se transmite desde el mismo momento que el deportista alza la piedra de 200 kilos o más a los hombros o al pecho.

Poemario

Mientras trabajaba en este proyecto cayó en sus manos un ejemplar de 'Harria', un libro de poemas de Juan Manuel Uría dedicado al mundo de los levantadores de piedras. «En un principio quería utilizar lospoemas como pies de foto, pero me di cuenta de que Juan Manuel estaba expresando con palabras lo mismo que yo quería decir con mis fotos». De inmediato, Palacios se puso en contacto con él con la idea de llegar a unos acuerdos, pero al final cuajó la idea de hacer un libro conjunto con Uría, presente en la presentación del libro en Portalea.

La publicación recopila cien fotografías acompañadas por otros tantos poemas. Se trata de una autoedición de la que se han imprimido 500 ejemplares. Algunas de las cien fotos que se podrán ver en el libro forman parte de la exposición que ha inaugurado esta en el Topaleku. La muestra, que tiene el mismo título que la publicación, 'Harria', podrá contemplarse hasta el domingo 24.

Las imágenes seleccionadas, algunas de gran formato, están también acompañadas de los textos de Juan Manuel Uría. «Trato de mostrar el esfuerzo que proporciona perspectivas inéditas de los harrijasotzailes». El poemario 'Harria', continuaba Uría, surgió en 2016 como un homenaje a su abuelo Errekartetxo, el famoso harrijasotazaile Santos Iriarte que fue el primero en levantar la piedra Albizuri Handi de Amezketa. «La poesía y la piedra van de la mano, la mano en la piedra compone el verso. Si la poesía es la palabra en el tiempo, la piedra es poema objetivada en ese tiempo, la marca de ese paso». decía Uría, cuya unión con Palacios «es producto del azar», declaraba el poeta y editor errenteriarra.

«Palacios estaba haciendo con sus fotografías una investigación estética sobre el levantamiento de piedra y se topó casualmente con mi poemario. Me pidió que colaborásemos y decidimos fundir las dos perspectivas en un libro porque al fin y al cabo estábamos investigando lo mismo», apuntaba el poeta Uría.