Éxito de los armeros en Badajoz

José Luis Valenciaga muestra en el stand de la Asociación Armera un conjunto de armas históricas del Museo de la Industria Armera.
/FECIEX
José Luis Valenciaga muestra en el stand de la Asociación Armera un conjunto de armas históricas del Museo de la Industria Armera. / FECIEX

El Museo de la Industria Armera pudo dar a conocer nuestro patrimonio histórico La Asociación Armera compartió pabellón con otras empresas vascas en Feciex

A.E.EIBAR.

Los armeros eibarreses han calificado de «éxito en contactos y negocios» su participación en la Feria de la Caza, Pesca y Naturaleza Ibérica (Feciex), celebrada en la institución ferial de Badajoz, Ifeba. Esta feria contó con más de 200 firmas comerciales que representan a marcas para la práctica de ambas aficiones, junto a distribuidores de caza y pesca. Se da la circunstancia de que el 20% de las empresas eran extranjeras, de Francia, Pakistán y de Portugal, además de expositores nacionales de comunidades autónomas, que representan el 40%. En esta edición ocupó un lugar destacado la Asociación Armera, con un pabellón de 1.000 metros cuadrados. En este espacio estuvo toda la armería del siglo XXI, en la que estaban representados los fabricantes más importantes con una selección de escopetas y rifles de caza de todas las categorías con sus accesorios y complementos, escopetas finas, carabinas de aire comprimido, cartuchería, armas blancas, sistemas de tiro en galería con los últimos adelantos de seguridad y otros adelantos.

Los asociados que participaron fueron Aguirre y Aranzabal, Beretta Benelli Ibérica, Arrieta, Dikar, Norica, Carabinas Cometa, Gamo Outdoor, Maxam Outdoors, Bioamno, Manufacturas Muela, Rade Tecnologias, Grulla y Garbi.

Participación
La Asociación Armera, con cerca de 13 empresas y el Museo de la Industria Armera tomaron parte en el certamen, el mayor evento de la caza y pesca, celebrado en Badajoz. La feria contó con la participación de 200 firmas, con un 20 por ciento de ellas extranjeras.

Muestra de armas de caza

Asimismo, la exposición contó, una vez más, con la presencia del Museo de la Industria Armera de Eibar quien, bajo la selección de José Luis Valenciaga, expuso una muestra armas de caza originales fabricadas desde el siglo XVI hasta nuestros días, mostrando la evolución de sus sistemas de disparo a lo largo de la historia de una manera amena y didáctica lo que hizo las delicias de quienes se acercaron a contemplarla. El Museo ya fue protagonista en 2011, con la muestra 'Colección del Museo de la Industria Armera, 600 años de Industria Eibarresa' donde mostró sus mejores piezas.

Marta Gómez, directora de la Asociación, destacó el oportunismo de la exposición, pues este año se cumple el 50 aniversario de la misma.

Incluía también una muestra de cuchillería de Manufacturas Muela, un fabricante de Ciudad Real. «Son cuchillos fabricados enteramente a mano, con los mejores materiales posibles», asegura Gómez. Según la directora, las primeras referencias históricas sobre la fabricación de armas datan del año 1340. «En aquél momento se fabricaban armas para la corona, sobre todo avancargas, espingardas y sables, pero es un sector que ha ido evolucionando con el tiempo y que se ha tenido que reinventar y especializarse mucho».

Por su parte, el coodinador de la exposición y colaborador de la Asociación, Valenciaga, señaló que, «se trata de una selección de diferentes artículos elaborados por fabricantes pertenecientes a la Asociación Armera, muy interesante para aficionados a la caza y a las armas, pero también para aquellos interesados en la historia de las armas. Las armas no solo son un objeto para la práctica de la caza, hay que valorarlas también desde el punto de vista histórico».

Así, la exposición no sólo miraba al pasado, también al futuro. Se pudieron conocer las nuevas aplicaciones electrónicas para armas creadas por Radetec, fundamentalmente para mejorar su seguridad. Entre sus funciones, se puede destacar «un contador de munición para pistolas, muy útiles para su uso en la oscuridad; un sistema que bloquea el uso de armas que llevan mucho tiempo sin ser utilizadas, o sistemas de seguridad para el empleo de armas en galerías», dijo Valenciaga.

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