Errebal, la obra maldita de Eibar

Imagen actual del espacio que ocupaba el edificio Errebal. /MORQUECHO
Imagen actual del espacio que ocupaba el edificio Errebal. / MORQUECHO

La obra del antiguo mercado de abastos lleva más de diez años atascada

A. URBIETA

El pasado mes de enero se cumplieron diez años desde que los eibarreses vieron cómo desaparecía del centro de la ciudad uno de sus edificios más emblemáticos, el edificio de Errebal que albergaba la vieja plaza de abastos y la escuela de música de Eibar. Unos meses antes, en noviembre de 2006, la plaza del mercado echaba el cierre a su actividad después de 66 años. Construido por la Dirección General de Regiones Devastadas en 1941, el edificio quedaba reducido a escombros pocas semanas después. El planteamiento entonces era construir en ese céntrico ámbito un moderno centro comercial de unos 10.000 metros cuadrados. Pero diferentes problemas con la empresa adjudicataria de las obras propiciaron el fracaso de aquel proyecto, que nunca llegó a materializarse. Ahora, diez años después, los eibarreses siguen conviviendo con un espacio en obras, a escasos metros del teatro Coliseo.

En realidad fue mucho antes, hace cerca de dos décadas, cuando empezó a hablarse de la necesidad de reformar o rehabilitar el mercado de Errebal, un edificio con grandes posibilidades pero que no estaba bien aprovechado y que carecía de las instalaciones y equipamiento necesarios para el desarrollo óptimo de la actividad comercial. En el año 2000 se hablaba de que la solución para la plaza pasaba por eliminar el edificio actual y construir uno nuevo justo detrás, en la zona que había de aparcamiento. Esto permitiría mantener la totalidad de los puestos de los vendedores. Aunque se dieron los primeros pasos para materializar esta idea, en 2002 el proyecto de rehabilitacion sufría el primer frenazo. Una amplia mayoría de comerciantes no estaba de acuerdo y, además, no se encontraban espacios alternativos para seguir con las ventas cuando se derribara el antiguo edificio.

El gran centro comercial

Años después llegaría el proyecto del gran centro comercial para Errebal, bajo el nombre Errebal Center. Ajudicado en 2007 a la empresa Eibar Boulevard, se hablaba de que contaría con tres plantas de aparcamientos para residentes y público, que en el primer sótano irían los puestos del mercado de abastos así como un supermercado; y que en la planta baja se ubicarían las tiendas. La empresa adjudicataria del proyecto enseguida anunció la lista de conocidas firmas interesadas en ocupar un espacio en el flamante nuevo edificio. Durante un tiempo, Errebal Center fue el gran proyecto que transformaria el centro de la ciudad armera.

Fue en 2009 cuando, y después de numerosos problemas de diversa índole con la empresa ajdudicataría, este proyecto también quedó enterrado. El Ayuntamiento de Eibar, que para entonces ya había trasladado el mercado de abastos a las instalaciones que ocupó el cine Rialto, negoció con la promotora a la que ya había vendido los terrenos de Errebal y lo volvió a recuperar (abonó 1.138.000 euros en 2012) para, al menos, habilitar un aparcamiento provisional.

Un año más tarde, puso en marcha un proceso participativo para que los ciudadanos y los agentes locales determinaran qué actuación acometer con el objetivo de recuperar urbanísticamente esa céntrica zona de la ciudad. Los participantes en aquel proceso descartaron entonces la opción del centro comercial y se decantaron por transformar el entorno con diversos espacios para el ocio y el esparcimiento de la ciudadanía y la construcción de un edificio multifuncional.

El definitivo

En noviembre de 2015, casi ocho años después del derribo del viejo edificio del mercado, el Ayuntamiento adjudicó un nuevo proyecto a la constructora Dragados que se comprometía a construir un parking y un área multiusos para septiembre de 2017. El plan contemplaba un parking con dos plantas, una de ellas para residentes; un espacio polivalente para esparcimiento, con cerca de 700 metros cuadrados para acoger actividades culturales y lúdicas; asi como un espacio para talleres.

Las obras arrancaron según lo previsto y, en principio, parecia que por fin los eibarreses dejarían de convivir con este solar a medio hacer. Pero el pasado mes de diciembre llegó otro revés. El consistorio eibarrés anunció su decisión de rescindir el contrato con Dragados «por el incumplimiento de los plazos parciales», de forma que todo volvía a quedar paralizado. «Todas las semanas se giraba visita a la obra y siempre existía alguna petición para pervertir el contrato –refiriéndose a Dragados– que habían firmado tratando de modificarlo», subrayaba el alcalde Miguel de los Toyos.

Pocos dias después, la constructora presentó alegaciones a la decisión del Ayuntamiento, por lo que ahora, todos los planteamientos, tanto de la empresa constructora como del consistorio, están siendo analizados por un órgano del Gobierno Vasco que será la instancia final por la que la rescisión adquirirá validez . A partir de este momento, el Ayuntamiento podra sacar a licitación, «posiblemente para marzo», el proyecto con los trabajos pendientes.

Si finalmente todo sigue su curso, y está claro que nada que tenga que ver con Errebal sale según lo previsto, Eibar podrá presumir de nuevo espacio multiusos, para el próximo año. Pero seguro que, con todos estos antecedentes, pocos eibarreses se atreverían a apostarse algo.