Eibar
Eibar se suma al Banco de Leche materna con la recogida en el ambulatorioEl centro de salud será referencia para Debabarrena, y tres mujeres, dos de Eibar, y una de Elgoibar son las primeras donantes
El ambulatorio de Eibar se ha convertido en nuevo punto de recogida de leche materna de referencia para la comarca de Debabarrena, integrándose en la ... red del Banco de Leche de Euskadi.
Desde este verano han pasado por el servicio tres mujeres donantes, una de Elgoibar y actualmente dos de Eibar, y el dispositivo está ya abierto a todas las madres de la OSI Debabarrena que quieran donar. El centro funcionará como nodo comarcal, en coordinación con el ambulatorio de Arrasate, que lleva tres años realizando esta labor en Debagoiena.
El objetivo es claro: acercar la donación al día a día de las familias y garantizar que los grandes prematuros y los recién nacidos más vulnerables tengan acceso a la mejor «medicina» posible: la leche materna donada.
Hasta ahora, muchas mujeres de la zona que querían donar se veían obligadas a desplazarse a Bilbao o incluso a Txagorritxu (Gasteiz) para entregar la leche congelada, un viaje largo y complejo con un recién nacido.
Con el nuevo punto de recogida, Eibar evita ese freno logístico. La leche se entrega en el propio ambulatorio, se almacena en un congelador específico y, en un plazo de un día, un transportista del Banco de Leche la recoge para trasladarla a la planta de tratamiento de Galdakao, donde se analiza, se pasteuriza y se distribuye a las unidades de Neonatología de Osakidetza.
Desde la creación del Banco de Leche de Euskadi, en 2017, más de 500 mujeres han donado en la comunidad, de ellas 125 en Gipuzkoa. En total se han recogido 2.364 litros, que han permitido alimentar a 621 bebés prematuros o de bajo peso, ingresados en las unidades de Neonatología.
Detrás de esas cifras hay historias discretas de generosidad: mujeres que extraen, etiquetan y congelan cada toma pensando en un bebé al que nunca conocerán, pero al que ayudan de forma decisiva.
«La leche es medicina»
La matrona Miren Aguirregomezkorta, una de las impulsoras del proyecto junto a la enfermera de Pediatría, Laura Martín, resume así el sentido del nuevo punto de recogida. «Para los grandes prematuros la leche materna es mucho más que un alimento, es una medicina».
Aguirregomezkorta subraya que la donación tiene un marco muy claro. «Solo pueden ser donantes las mujeres con bebés menores de 6 meses, porque las propiedades de la leche en ese periodo son especialmente adecuadas para los recién nacidos más frágiles. Las madres interesadas contactan primero con el Banco de Leche, con sede en Galdakao, donde se les realiza una entrevista y una analítica en un hospital terciario. Si son aptas, reciben un primer kit de material específico para la extracción higiénica: recipientes, instrucciones y pautas.
A partir de ahí, la rutina se integra en casa. Las madres extraen la leche siguiendo un protocolo cuidado –mascarilla, gorro, higiene estricta–, la congelan en su domicilio hasta un máximo de 15 días y, cuando han reunido una cantidad suficiente, la llevan al ambulatorio de Eibar.
Allí, el equipo de matronas y enfermería la registra, la guarda en el congelador específico y entrega nuevo material para que la donante pueda seguir extrayendo. «Antes, con la obligación de ir hasta Donosti con un recién nacido, muchas mujeres se lo pensaban dos veces. Ahora, con Eibar como punto de recogida, lo hemos puesto casi «en bandeja» para toda la comarca», explica Miren, convencida de que la facilidad logística será clave para aumentar el número de donantes.
Por su parte, la enfermera de Pediatría, Laura Martín, incide en el impacto directo que tiene cada donación. «La leche donada se destina exclusivamente a los bebés más vulnerables de las unidades de Neonatología: grandes prematuros, recién nacidos de muy bajo peso o con patologías concretas, y casos en los que la madre no puede amamantar. Siempre con prescripción médica. No son niños al azar».
Martín recuerda que la evidencia científica es contundente: la leche materna reduce el riesgo de enterocolitis necrotizante, mejora la respuesta inmunitaria, protege frente a infecciones y se asocia a una menor incidencia de muerte súbita. «La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y, después, prolongarla hasta los dos años o más, combinada con otros alimentos. Los beneficios abarcan tanto al bebé como a la madre», apunta.
Rueda solidaria
El sistema, sin embargo, necesita un relevo constante de donantes. Por razones biológicas y de seguridad, solo se puede utilizar leche donada hasta aproximadamente los seis meses después del parto. Cuando una madre llega a ese límite, deja de donar y su puesto debe ser ocupado por otra. «Necesitamos que la rueda no pare», resume Aguirregomezkorta. En Arrasate, en apenas dos años, se han recopilado más de 30 litros que han llenado 665 biberones para 78 bebés. Ahora se quiere que Debabarrena siga ese camino. Las profesionales reconocen que donar requiere tiempo y esfuerzo: la extracción para banco no es la misma que la que se hace para uso propio. Pero también constatan una creciente sensibilidad hacia la lactancia materna.
Según Laura, «estamos viviendo una fase muy pro lactancia, -explica -. Las redes sociales, las nuevas referentes y el peso de la evidencia científica están influyendo. Vemos mujeres muy motivadas, aunque la conciliación y la vuelta al trabajo siguen siendo un reto. Si queremos cumplir las recomendaciones de seis meses de lactancia exclusiva, la sociedad también tiene que acompañar con permisos y medidas reales y no sólo de cuatro meses como ahora».
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