El contenedor gris no es el antiguo verde

En estos momentos la recogida de basuras en la comarca tiene más sombras que luces, una vez que el nuevo sistema de recogida de basura implantado tras la llegada del contenedor gris, con chip, no ha tenido la acogida esperada para posibilitar un mayor reciclaje. Por ello, es necesario aplicar medidas correctoras para hacer viables los objetivos que persigue. De hecho, los datos demuestran que los resultados obtenidos hasta la fecha están lejos de los que se anunciaron e indican que el compromiso ciudadano no ha sido el esperado. La Mancomunidad esperaba, tras la instalación del chip, una subida progresiva en vista de los buenos resultados alcanzados en Deba (55,49%) y Mutriku (58,98%) que avalaban la implantación de los nuevos contenedores. El nuevo sistema se sustentaba en la utilización de un contenedor para la recogida de envases, otro para papel y cartón, y un tercero para el vidrio. A ellos se les suman dos contenedores más que están controlados por un chip (el contenedor marrón para la recogida del residuo orgánico y el gris para la recogida de la fracción resto). Aunque se han realizado importantes inversiones, los usuarios no han entendido que el contenedor gris no es el antiguo verde que recogía todo, sino que son sólo los productos de rechazo, no reciclables, los que debe alojar el gris. Así, se han hecho campañas para lograr una mayor efectividad, para profundizar en aspectos como la información y la motivación a la ciudadanía para un uso adecuado de los contenedores, todo ello encaminado a garantizar que los contenedores sean utilizados de manera correcta, aunque desde algunos partidos se pide que se contemple el sistema en su globalidad, en base a la gestión de los residuos mediante el impulso del compostaje o la reutilización de los residuos...). Todas las carencias tienen que ser abordadas en aras de conseguir una mayor efectividad, con lo que la aplicación de medidas correctoras a la mayor brevedad parece ser la acción más prioritaria.

 

Fotos

Vídeos