La bandera del Eibar ondeó en la montaña ecuatoriana de Chimborazo

Roberto Ruiz, Elena Julián e Iñigo Ruiz. /  KEIN GROUP
Roberto Ruiz, Elena Julián e Iñigo Ruiz. / KEIN GROUP

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO EIBAR.

Este verano también la bandera de la SD Eibar ha ondeado en una de las cumbres más altas del mundo. Roberto Ruiz y Elena Julián, acompañados de su hijo Iñigo, han dejando la impronta del espíritu eibarrés en el Chimborazo en Ecuador, montaña de 6.268 metros sobre el nivel del mar pero, con la curiosidad de que es el punto más alto de la tierra, más que los Himalayas, debido a su 'achatado' por los polos.

Roberto y Elena, ambos responsables de la empresa Kein Group Asesoría, vuelven a ser embajadores en las alturas del planeta del club armero. El número de expedicionarios ha aumentado en esta cima; además de los ya habituales Elena Julián y Roberto Ruiz, pisó la misma su hijo Iñigo. También su hija Laura estaba prevista en el grupo, pero un accidente cuando entrenaban en el Pirineo Aragonés, concretamente en el Pico Arna de 2.911 metros, le impidió incorporarse al mismo a última hora. En el entrenamiento pirenaico la cota más alta este año fue el Posets con 3.275 metros.

La aclimatación de altura se llevó a cabo completamente en Ecuador, ascendiendo a los Pichinchas, cota máxima de 4.971 metros, y al Illiniza Norte, cota máxima 5.126 metros. A partir de ahí se fueron hacia el Chimborazo. El día de cumbre, el grupo partió a las 22.00 horas del pasado 13 de agosto desde el refugio Carrel en la base de la montaña, a 4.800 metros de altitud. Como es bastante habitual, el ascenso se desarrolló por la noche, teniendo que superar un desnivel acumulado de 1.524 metros, muy apreciable a la altitud que se desarrolla que, junto con el necesario cuidado para superar algunas palas mixtas muy expuestas de hielo-piedra y alguna trepada, implicó ocho horas de subida.

Los peligros del hielo

La última hora, en la zona superior, se hizo especialmente penosa: se encontraron la zona de cumbre con un metro de nieve fresca que les obligó a abrir huella trabajosamente, hundiéndose en ocasiones hasta la cadera. Antes de la salida del sol del día 14 de agosto el trío, perfectamente liderado por el experto guía local José, estaba ya en lo alto de la montaña. Allí desplegaron con alegría la bandera de la SD Eibar para el breve photocall. Breve porque no había tiempo para largas demoras; era preciso pasar antes de las 10.00 horas las zonas más peligrosas; de otro modo el reblandecimiento del hielo podía elevar demasiado el nivel de riesgo.

A las 11.00 horas el grupo llegaba a la cota de 4.800 metros, fin de la ascensión y satisfacción desbordante.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos